Abrazados al leño

Posted by on Ene 9, 2017 in Miradas |

(Cuento de tierras remotas) Paisaje después del naufragio. Dos de las víctimas han alcanzado tierra seca (firme sería exagerado decirlo) y hacen jubilosos aspavientos junto al cacique de la isla, que les esperaba en la playa abanicándose parsimoniosamente con una penca de palmera. La tercera víctima aún permanece en alta mar, abrazada a un leño, al albur del oleaje provocado en gran parte por la descontrolada agitación de su propio braceo sin coordinación ni propósito. En la errabunda patera que es la política española fue manifiesta desde el primer momento la voluntad de los que ocupaban las cubiertas superiores de arrojar por la borda a los últimos advenedizos y a fe que lo han conseguido. Así lo explica hoy en el diario de referencia uno de los responsables del naufragio. Lo importante era pisar tierra seca, no salvar al pasaje. El cacique de la isla, que en algún momento se sintió amenazado por la turba que se acercaba a su predio con ademanes corsarios, ha terminado por aceptar la situación sobrevenida y ha invitado a su mesa a las dos víctimas salvadas, singularmente a la más fuerte de las dos, con la que espera compartir el menú. Habrá alguna dificultad, aunque el cacique confía en que sea solo aparente, porque este sobreviviente del naufragio, descabezado, torpón, desorientado, exangüe, aún insiste en que podrá sobrevivir de las frutas de los árboles y del cuento del no es no, mientras sus capitostes se relamen ante la idea de una buena comida caliente sobre mantel de lino y con cubiertos del plata, porque en la devastada isla no hay de casi nada pero mantelería y cubertería finas provenientes de tiempos mejores hay de sobra, hasta el punto de que están siendo juzgados algunos de los que se las llevaron en la faltriquera durante los festines del pasado, y si el cacique asistió entonces con benevolencia a estos desmanes, por qué no habría de consentir en participar de sus prebendas con los supervivientes a condición de que le reconozcan su rango. La alternativa para ellos sería peor: volver a donde vinieron y donde les esperan los tiburones de la realidad. Entretanto, a muchas millas de la playa sobre la mar océano, los impotentes siguen aferrados a una madera a la que, en el delirio que provoca la sed, han atribuido poderes oraculares. Cuando el líder del grupo compareció abrazado a un leño, que evocaba cierta serie televisiva tan apreciada por algunos públicos como tediosa para otros, lo hizo con un propósito a medio camino entre el cuento de navidad, que siempre termina bien, y la magia aplicada a la imaginación audiovisual de sus seguidores. Pero no pareció comprender que la metáfora del tronco...

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La conquista de la memoria

Posted by on Ene 8, 2017 in Miradas |

En una entrevista al escritor británico Kazuo Ishiguro a propósito de su última novela recién publicada en español (El gigante enterrado, Ed. Anagrama) atrapo una reflexión intrigante sobre la construcción de la memoria colectiva de las sociedades, que, en su opinión, se realiza por diversos caminos, uno de los cuales es el de borrón y cuenta nueva. Ishiguro lo ilustra con el ejemplo de la Francia de postguerra, incapaz de mirar a su inmediato pasado de país  colaboracionista con el ocupante nazi, una realidad que apenas ocultaba el mito oficial  de la resistencia instaurado por De Gaulle después de la liberación. Esta insalvable dificultad para enfrentarse a la verdad histórica se resuelve con un salto adelante, que es lo que representan los movimientos de la nouveau roman en literatura y la nouvelle vague en cine. La generación a la que pertenezco accedió a la cultura a través de los libros y películas de aquellos movimientos que eclosionaron en todos los países europeos a finales de los años cincuenta y principios de los sesenta con el marbete de nuevo y con un rasgo común: hablaban de la gente, de la calle, de lo vulgar y transitivo, de la mínima aventura de cada día, de lo social, en resumen, y lo hacían en términos directos, irónicos y generalmente más livianos que trágicos, teñidos por lo que podríamos llamar un cierto optimismo progresista. En España, el nuevo cine y la nueva literatura tuvieron, por mor de las circunstancias, un tenue halo antifranquista, pero ni los temas, ni los argumentos de estas producciones permiten deducir ninguna intención directamente política, como puede comprobar quien las examine ahora. Tampoco en otros países –Francia, Inglaterra, Alemania; quizás con la excepción de la vigorosa cultura italiana de la época- las creaciones tuvieron un cariz político, ni dirigían su mirada hacia la reciente historia. Puede decirse que, el nuevo cine y la nueva literatura de la época tuvieron la intención y la virtud de absolver a Europa de sí misma. Las condiciones materiales de la pax americana bajo la sombrilla nuclear y el pleno empleo inducido por la reconstrucción de países devastados por la guerra favorecieron que nadie tuviera la tentación de la mujer de Lot. ¿Vivíamos en el limbo? A juzgar por lo que sabemos ahora, podemos decir que sí. Las circunstancias han variado por completo. El escudo americano se retira de Europa y el pleno empleo es una ensoñación imposible. Vuelve, pues, la urgencia de la historia y el afán de conocerla para saber qué fuimos y qué nos espera. Vuelven las identidades nacionales, el fantasma que aquellos nuevos libros y películas de Truffaut, Wenders, Sillitoe, Regueiro y compañía intentaron exorcizar haciéndonos ver que compartíamos un...

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Psicofonías

Posted by on Ene 7, 2017 in Miradas |

En los últimos días del año pasado, después de la pascua de navidad, Rasputín resucitó entre mis papeles. No sé cómo, apareció al alcance de la mano la biografía de Colin Wilson (El mago de Siberia, Ed. Planeta, 1990) que había olvidado que tuviera en casa y que debía estar en algún anaquel remoto de la biblioteca. Al poco, una noticia de prensa me dio la razón de esta aparición que, al principio, me pareció casual, además de inopinada. Rasputín murió asesinado en San Petersburgo el 30 de diciembre y su cadáver, envenenado, apuñalado y tiroteado, fue rescatado del río Neva el primero de enero de hace ahora un siglo. El paratexto de la portada del libro de Wilson se autopublicita así: “La verdad sobre Rasputín, el monje loco a quien se considera el gran responsable de la revolución rusa”. Otra efeméride que se recordará este año. La casualidad, quiero pensar que fue la casualidad, quiso que en la primavera pasada visitara el palacio Yusupov de San Petersburgo donde fue asesinado el santón siberiano. La visita del impresionante palacio empieza por las estancias del semisótano donde tuvo lugar el atentado y donde los promotores turísticos del lugar han montado una recreación de la escena con figuras de cera que representan al monje y a sus victimarios (la foto que acompaña al texto corresponde a este lugar). Todo era bastante truculento, como debió ser en realidad, pero nuestra guía, Lena Filipovna, ferviente partidaria de Putin y cristiana ortodoxa practicante, tenía una explicación del suceso clara como un manantial. Los que asesinaron al monje fueron los enemigos de Rusia, ayudados por agentes ingleses, para acabar con la monarquía y sumir a la patria en el caos, como así ocurrió. Las orgías y desvaríos atribuidos al personaje no era más que una leyenda negra urdida por sus enemigos para desacreditar al zar y a su familia. El grupo de turistas españoles estaba formado por sesentayochistas jubilados que asistíamos a la explicación de la guía con perplejidad y desconfianza. Rasputin fue un monje perspicaz, sentenció la amable Lena Filipovna, que se expresaba en un castellano impecable y que con perspicaz quiso decir sin duda que tenía un don profético, lo que también puede leerse en el libro de Wilson, un autor propenso a las fantasías esotéricas. La presencia del fantasma de Rasputín en mi mesa ha venido a coincidir, espero que también se trate de una casualidad, con la psicofonía de los hackers que han maniobrado para que Trump ganara las elecciones presidenciales y el electo viera en Putin su reflejo al otro lado del oceáno. Así que volvemos al tiempo de Rasputín, siquiera sea como parodia. El régimen de Putin remeda el...

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Turismo de invierno

Posted by on Ene 6, 2017 in Miradas |

El loable intento del actual ayuntamiento ha sido destacar la vinculación de Hemingway con la ciudad y su entorno geográfico y la importancia que este escenario tuvo en el impulso de su creación literaria, pero a la postre es un intento fallido.

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La matanza de los inocentes

Posted by on Ene 5, 2017 in Miradas |

Estamos aún bajo la influencia de las leyendas navideñas y la destitución de Trillo al frente de la embajada de Londres se produce en el contexto del relevo de otros ¡setenta y dos! embajadores, quizás la práctica totalidad del escalón más alto del cuerpo diplomático, como hizo Herodes con el degüello de todos los mamoncillos nacidos en Judea por estas fechas para encubrir el asesinato del recién llegado niño dios. Por un pelo no ha llegado Trillo, ducho en escapatorias, a emboscarse en Egipto. Lo importante, para Herodes y para Rajoy, es que no se advierta de qué trata la operación, pues tanto la responsabilidad de Trillo en la catástrofe del Yak 42 como el advenimiento de un mesías resultan muy embarazosos de reconocer para el gobierno de turno. Nada sabemos de lo que opinó más tarde Herodes sobre el éxito de la matanza de los inocentes ordenada por él, aunque podemos imaginar que, de ser preguntado, respondiera como Rajoy al tema que le concierne: “eso ya está sustanciado judicialmente, ocurrió hace muchísimos años”. Sustanciado es la palabra, vale decir, convertido en un legajo de tapas de cartón sellado por balduque de color rojo, que reposa en algún anaquel remoto de algún remoto juzgado, a dos pasos del olvido. Quién iba a imaginar -Rajoy, desde luego, no, por lo que ha declarado- que el consejo de estado fuera a sacar del congelador en navidad, como si fuera una bandeja de langostinos, una resolución sobre aquel accidente aéreo que costó la vida a sesenta y dos militares hace trece años y del que responsabiliza al ministerio de defensa, del que era titular Trillo. El dictamen no parece decir nada que no se supiera a las pocas fechas del suceso con solo leer la prensa pero para los familiares de las víctimas es un documento que les permitirá, si no restaurar la justicia, sí al menos recuperar la verdad después de este interminable periodo de posverdad en el que Trillo ha permanecido cobijado en la embajada de Londres con la protección de su partido y del gobierno. Eludir la responsabilidad es un arraigado hábito de nuestra clase dirigente que no se detiene ante las catástrofes más sangrientas y aflictivas, pero hemos de convenir que lo sucedido en aquel accidente del transporte militar tiene algunos rasgos distintivos relevantes, y no solo porque las consabidas prácticas de subcontratación de servicios públicos, presuntas mordidas mediante, alcanzaran también a la defensa del país, sino por el notorio desprecio por las víctimas con que el gobierno de la época, el que reconquistó Perejil con Aznar, Rajoy y Trillo al frente, rescató los restos, los inhumó de manera dolosa y vergonzante con gran pompa funeraria y dio...

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La reina de las palabras

Posted by on Ene 4, 2017 in Miradas |

Los concursos de celebridades han llegado al repertorio léxico y este año la palabra coronada en el ámbito de la lengua castellana ha sido populismo, en dura competencia con selfi, escrache, cuñadismo y otras que ni siquiera concursaban, como desahucio o corrupción, más castizas pero sospechosas de sedición. Populismo es una miss léxico 2016 perfecta porque no significa  nada, del mismo modo que las misses de carne y hueso no significan la belleza sino el afán de posesión de las bellas exacerbado en tipos como Trump, que es el dueño del concurso de miss mundo y, en pocos días, el dueño del mundo entero, al menos el que conocemos. Populismo también responde a esta necesidad de posesión de la realidad por parte de las elites que sienten que la están perdiendo y utilizan el término con un propósito derogatorio, como un exorcismo. La palabra entronizada es una cadena de fonemas en busca de un significado, o para decirlo al gusto de los teóricos de la cosa, es un significante vacío. Porque ¿qué significa populismo? Por ejemplo, designa a partidos liderados por jefes carismáticos que señalan a un enemigo, exacerban las pasiones identitarias y exaltan ideas simples y falsas. ¿Y qué partido político no responde a estos rasgos? La reconocida brecha entre el paisanaje y la elite que lo gobierna se ha extendido al lenguaje y la respuesta del sistema ha sido organizar un concurso de palabras, del mismo modo que hacen concursos de chicas esculturales en el país de la obesidad mórbida. Los así llamados populistas europeos, Le Pen, Farage, Wilders y compañía, son la extrema derecha de toda la vida, una corriente política de larga data y profundas raíces en el continente, que se creyó extirpada al fin de la segunda guerra mundial pero, ya ven, está de vuelta. En cuanto a nuestros populistas de izquierda son por ahora un popurrí indefinido en el que, entre el malestar que constituye la melodía principal, pueden encontrarse notas de izquierdismo, comunismo, acracia, nacionalismo comarcal, regeneracionismo costista y añoranza de un tiempo en que la política y la realidad eran inteligibles, como lo eran también las palabras. No han estado más finos en el ámbito lingüístico del inglés, donde el diccionario Oxford ha proclamado posverdad (post-truth) palabra del año. Este horrendo neologismo vendría a connotar que la verdad es un hecho del pasado y que ahora el conocimiento de la realidad no se guía por la fidelidad a los hechos sino por el discurso que la formula, es decir, por la ideología de quien habla. A este rasgo de la comunicación pública se le ha llamado de antiguo demagogia, así que el nuevo nombre es solo una prueba del esnobismo de...

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