Claveles de otoño

Posted by on Nov 22, 2016 in Miradas |

El pasado fin de semana, el vasto atrio del llamado monumento a los caídos de mi pueblo ha estado alfombrado de cientos de claveles rojos que la intemperancia de la estación ha revuelto con las hojas caídas de los árboles y finalmente entregado al olvido por obra de los barrenderos municipales. Los claveles han sido el homenaje breve de los nostálgicos de la dictadura a los golpistas, generales Mola y Sanjurjo, cuyos restos mortales han sido exhumados de la cripta de este monumento a la división y a la muerte con destino a una sepultura más piadosa y privada donde se encontrarán con la eternidad sin más cobijo que sus actos, un destino que todos compartimos. El proceso de exhumación ha sido políticamente legal, administrativamente impecable, y discreto y pudoroso en su ejecución, tanto que resulta difícil encontrar en la red vestigio de la noticia, y desde luego se ha realizado con el acuerdo de la población. El ayuntamiento ha elevado a la categoría política de normal, lo que a nivel de calle era plenamente normal, para decirlo con la acreditada sentencia de Adolfo Suárez, el padre de nuestra democracia que, en estos días y por mor de unas declaraciones rescatadas de los archivos, ha pasado de héroe nacional a chiflado que había perdido la chaveta. Los claveles otoñales de mi pueblo y la atribución de demencia a Suárez brotan de un mismo humus ideológico que exige mantener clausuradas ciertas criptas de nuestra historia. La razón, también histórica, es que la democracia española no se construyó, como en el resto de Europa, incluso en las más tardías, como las de Portugal o Grecia,  sobre el consenso antifascista sino justamente para integrar el fascismo en la democracia mediante la amnistía, que significa olvido, de sus acciones más flagrantes. Esta anomalía otorga a España su condición de país excéntrico, ensimismado en su pasado como en un bucle sin fin. Es el mismo humus cultural que conserva instituciones subvencionadas y dirigidas ensalzar al dictador, cuyos guardianes saltan a la palestra de vez en cuando para divertimento o irritación del respetable según quién atienda a sus peroratas, como ha ocurrido también estos días de brumario con cierto portavoz franquista, una especie de friqui del que no sabemos si es un fanático, un indocumentado o un provocador, pero cuyas ocurrencias se librarán del escrutinio de los tribunales porque no es un titiritero ni un concejal de podemos.  Claro que todo esto va a ser pacotilla con la que se nos viene encima. El mismo portavoz  franquista reconoce que la victoria de Trump y la probable de Le Pen en Francia son signos de madurez de la sociedad. Aún es posible que veamos el retorno...

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Dios

Posted by on Nov 21, 2016 in Miradas |

¿Cuántos años hace que Aznar el implacable le tildó de abuelo cebolleta relegándole así a la sarcástica hornacina de los tebeos del pasado? Más de veinte, sin duda. Y ahí está, tan terne, bronceado y orondo, requerido por cámaras y micrófonos, solicitado a través de móvil, secundado por el sanedrín que gobierna el país, entregado al distraído pasatiempo de demoler el partido que le aupó a la presidencia del gobierno. En el desierto en que se ha convertido el pesoe, Felipe González es la zarza que arde sin consumirse a la espera de un moisés que sea de su gusto para entronizarlo al frente del pueblo fiel. En la biblia particular de los socialistas, el pepé es la geografía y la geología, el paisaje de la tierra prometida que siempre está ahí y que hay que arar trabajosamente, y podemos es la típica plaga de langosta que ya pasará, pero el pueblo elegido, con una antigüedad de no sé cuántas centurias, es el pesoe. Y su dios, como dijo el otro, es Felipe, que antaño (1982) abrió las aguas del mar y hogaño (2016) ordenó que degollaran al primogénito de la tribu. Rediós, eso si es un dios como dios manda, y no el sindiós de una democracia de perdedores. ¿Qué quiere dios de nosotros? El pueblo elegido está en un ay a la espera de que se manifieste. Hace unas pocas fechas, en un foro auspiciado por el principal grupo mediático andaluz, dios cobró sesenta mil euros por hablar durante media hora de españa y en el curso de su homilía se permitió alguna gracieta sobre el sacrificado Pedro (en el doble sentido de esforzado y ejecutado) del que dijo que intentó hacer lo que mejor sabía, pero no sabía, y añadió en su característica jerga jeroglífica, sería una desgracia para Susana que yo apoyara su candidatura, para concluir, hay no sé cuántos más con las mismas cualidades de fuerza y coraje. Desconcierto andaluz, temblor de cristos y vírgenes en procesión ante el silencio de dios, una expresión que era moderna cuando quien esto escribe también lo era. Quién iba a imaginar que el partido dizque modernizador del país no ha atravesado aún el fresco arroyo de la ilustración y anda en el reino de las sombras esperando una indicación de dios. Una sencilla enmienda en los estatutos permitiría al partido abandonar las supersticiones y recuperar la racionalidad y el sentido histórico. La enmienda podría decir algo así: serán suspendidos de militancia los afiliados al pesoe integrados en los consejos de administración de las corporaciones oligárquicas y con intereses financieros en territorios ajenos a la soberanía nacional. Y por si dios no se diera por enterado, convendría incluir...

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Correlación de debilidades

Posted by on Nov 20, 2016 in Miradas |

Un típico brujuleo sin objetivo específico en el océano internáutico me ha llevado por el canal de youtube hasta Manuel Vázquez Montalbán, del que hay varios vídeos editados de cuando ya era una celebridad absoluta, años noventa, y había concluido la construcción de su proteica obra. Parece una ley de hierro que los escritores célebres en vida atraviesen un purgatorio de olvido a raíz de su muerte, a la espera de que la posteridad los rescate si los editores y el público lo consideran oportuno y rentable. ¿Podríamos encontrar la obra de MVM tan alacre, sugerente e inspiradora como cuando la leímos durante los agitados años del último tercio del siglo? Uno de los vídeos lleva por título epílogo y es una entrevista genérica destinada a publicarse cuando el entrevistado ya no estuviera entre los vivos. Esta fantasmagoría de youtube nos devuelve al marxista que MVM fue en un mundo que descreía de la revolución, un progresista en la charca del relativismo post moderno, un creyente en un universo cínico y un revolucionario epicúreo en el novísimo supermercado de delicatessen, en fin, un tipo en lucha a brazo partido con las contradicciones de su tiempo, que eran también las suyas y las nuestras, armado de un idiolecto característico e irrepetible, lúcido, sugestivo, penetrante, que en algún momento parece hablar de lo que ocurre ahora mismo, veintitantos años después. Las respuestas de MVM a las cuestiones planteadas por sus entrevistadores son precisas y alambicadas, alimentadas por el deseo pero cocinadas por la experiencia, chispeantes a la vez que sobrias, y ofrecen una interesante lección de comportamiento intelectual, político y cívico. Preguntado por la transición, despierta su ironía y retuerce el tópico explicativo más utilizado por la izquierda de entonces para decir que aquello no fue debido a la correlación de fuerzas del momento sino a una correlación de debilidades, y la historia, presta a darle la razón, nos muestra anteayer mismo un reportaje histórico sobre las circunstancias que rodearon a la promulgación de la ley para la reforma política, donde se nos informa por boca de su artífice principal que no se convocó un referéndum sobre la forma de estado porque lo hubiera perdido la propuesta monárquica. Debilidad de la monarquía pero también debilidad de la república, que nadie defendió entonces. Debilidad del búnker franquista, que se hizo el harakiri con aquella ley, pero también debilidad de la oposición democrática que no pudo imponer su proclamado propósito de ruptura con el pasado dictatorial. Debilidad del pueblo soberano, cuyas manifestaciones de protesta jalonaron e impulsaron el cambio de régimen pero no lo determinaron, y debilidad de las elites instaladas, que hubieron de renunciar a su privativo proyecto de futuro. Correlación de...

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Energía

Posted by on Nov 19, 2016 in Miradas |

Foro contra la pobreza energética auspiciado por el ayuntamiento de mi pueblo, que se celebra en la casa de cultura de uno de los barrios de la ciudad. Lo primero que llama la atención al curioso desavisado es el edificio y su salón de actos donde se celebra la presentación: espacioso, cómodo, bien dotado de recursos técnicos. El segundo motivo de asombro es el escaso número de asistentes, quizás un par de docenas. El reciente fallecimiento de una anciana abrasada por el incendio que provocó la candela de la que tenía que valerse porque la compañía eléctrica le había cortado el suministro por impago no ha movilizado a la gente. Otra noticia más del telediario, que se desliza por sobre la conciencia cívica como el agua del estanque por la espalda del pato. El paisaje del foro ilustra la resaca en que vivimos: un recinto de primorosa arquitectura, vestigio intacto de la época del dinero fácil, que espera ser ocupado para algún fin útil. Por ahora, el pueblo, o la población, o la plebe, o como quiera llamarse, se muestra renuente a hacerlo. ¿Dónde está? Quizás pulsando nerviosamente la pantallita de su dispositivo móvil para colgarse en  la nube. Si hubiera que hacer una metáfora rancia y no muy atinada, diríamos que estamos en el palacio de invierno que el pueblo no quiere asaltar, ni siquiera servirse de su uso, pues al contrario que el palacio de los zares esta casa de cultura es de dominio público. El foro lo dirigen jóvenes de aspecto informal –concejales y asesores de ayuntamientos de izquierda y promotores de cooperativas de consumo energético-, experimentados en el tema que los ocupa y que saben de lo que están hablando. Se expresan en un tono didáctico, que a veces parece tentativo, cauteloso a fuer de mesurado y preciso, y que si bien no oculta ni las intenciones últimas –una vida decente para todos en la que esté erradicada la pobreza-, tampoco las dificultades para conseguir el objetivo. El tratamiento del asunto tiene aquí un carácter operativo (hay previsto un taller para aprender a leer el recibo de las compañías eléctricas) y a los legos como quien esto escribe les evidencia su complejidad. Mientras escucha a los expertos, un sentimiento de precariedad asalta al aprendiz de ciudadano, ¿y si en este momento la compañía eléctrica cortara la luz por impago del ayuntamiento? Prometeo robó el fuego a los dioses para entregarlo a los humanos, y lo celebramos por eso. Desde entonces, la existencia se nos ha complicado bastante y si bien los asistentes al foro parecen guiados por un impulso prometeico, por ahora nos adiestramos en descifrar el maldito recibo del fuego del Olimpo, que cada...

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Militancia otoñal

Posted by on Nov 18, 2016 in Miradas |

Café de media mañana con un viejo y buen amigo. Fue el primero que me sugirió que pusiera en marcha un blog, muchos años antes de que este echara a andar. Él mismo es titular de uno, que no alimenta con la frecuencia que nos gustaría a sus lectores. Risas, intercambio de historias y de chismes. Reencuentro de supervivientes. A cierta edad, las conversaciones tienen un tinte utópico, legendario, y más si, como en este caso, los interlocutores son propensos a la literatura. Tema: la política singularmente, ese fastidio que nos envuelve y del que querríamos liberarnos para ocuparnos de otras cosas, pero no sabemos qué cosas. El fútbol está descartado. Querríamos tener más vida interior, como dice algún personaje de Samuel Beckett. La política, en consecuencia. El paisaje es ahora mismo una playa después de la borrasca, sembrada de pecios y excrecencias entregadas por la marea en retirada. Confusión en el presente, incertidumbre ante el futuro y retorno al único patrimonio disponible, el pasado. La izquierda, en la que difusamente se reconocen los dos contertulios, es un náufrago que recoge materiales de la arena para construirse una chabola y vivir lo más cómodamente posible la soledad que le espera. Los dos contertulios frecuentan y en ocasiones son ponentes de esas reuniones culturales en bibliotecas públicas y asociaciones culturales a las que solo asisten vecinos y vecinas de cabeza color ceniza. Gente que parece que tuviéramos alguna asignatura pendiente del bachillerato y que escarbamos en los manuales del pasado en busca de un chispazo de esperanza. Encuentros que sirven para que la brecha generacional se manifieste como una experiencia directa, tangible. ¿Dónde están los jóvenes?, pregunta uno. Desde luego, no donde estamos nosotros, responde el otro. En el palique emerge la  evocación de alguno de estos eventos: un coloquio de la escritora Ana Puértolas que presentó unas memorias noveladas de su juvenil militancia política o una conferencia del periodista Joaquín Estefanía… que llenaron los recintos donde se celebraron de un público fiel y sobradamente oversixty. Hay en esta militancia otoñal algunas preguntas inquietantes, que nadie se hace en voz alta: ¿tuvo sentido lo que hicimos?, ¿vivimos como queríamos vivir?,  ¿sirvió para cambiar la sociedad o a nosotros mismos? ¿imaginamos que llegaríamos a estar aquí sentados, haciéndonos estas preguntas? Al menos, no fuimos mala gente, se oyó decir en alguno de estos encuentros. Risas de nuevo. Para dentro de unas fechas hay prevista una cena de ex; una cena prenavideña de reyes magos que acuden con el zurrón lleno de juguetes rotos y recuerdos ajados.  Nos despedimos, hasta el próximo...

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