No es fácil sentir empatía por estos ciudadanos; no les deseas ningún mal y puedes pensar que las penas que piden para ellos son exageradas y potencialmente injustas, pero no puedes apartar de la cabeza la evidencia de que, si ganan, te despojarán de los derechos democráticos de los que ellos también disfrutan y que han querido dinamitar so capa de la revolución de las sonrisas.
Disfraces
Las elecciones como baile de disfraces que apela a las emociones de los electores, los cuales deben, a) identificar sin error el disfraz de quien se contorsiona ante él; b) saber que bajo la máscara hay un tipo con sus intereses y conveniencias, que a menudo poco tienen que ver con el disfraz que pregona, y c) que la percepción del espectador cambia a cada lance del baile. Es un ejercicio extenuante que terminará, con suerte, el próximo domingo.
Tú la llevas
Cataluña es independiente y un inspector del fisco catalán llama a la puerta de la masía de Messi por un asuntillo de impuestos. Le abre el padre del as del balompié y, a la requisitoria del funcionario, responde, mi hijo tiene la Creu de Sant Jordi. Ah, caramba, lo siento, ha debido haber un error, disculpe la molestia, responde el inspector de hacienda.
Cuidado con la tonta
Las bobitas tienen un arma secreta que las hace irresistibles: generan una simpatía condescendiente en sus seguidores y desarman la desconfianza de sus adversarios. Doña Ayuso no ganará, probablemente, estas elecciones, pero no será por la sarta de sandeces que ha proferido desde que se presentó en público.
Malos tiempos para la pompa
Al fin una ruina de verdad, inerte, material, mensurable, a la que poder restaurar mediante una aplicación de voluntad y técnica. Al fin un vestigio del pasado que justifica el presente e impulsa el futuro. Así ha debido pensar monsieur Macron ante la catedral de París herida por el fuego. Por fin, una obra de estado, que le otorgará una mención de honor en la historia.