Guerra cultural es un oxímoron. Las cuatro acepciones que acoge el diccionario rae de la palabra cultura tienen connotaciones conservadoras y nada hay menos conservador que la guerra, o la batalla, si se prefiere.
Los robots añoran la retórica
El universo de la iaaa que podemos imaginar es una brumosa guerra entre drones y humanos. Los de arriba son aves predadoras en busca de objetivos y los de abajo, seres despavoridos en busca de refugio. La ‘iaaa’ necesita armarse de recursos persuasivos, tanto para parecer respetable como para distraer la atención de la presa.
Una bomba en la puerta de casa
El paquete explosivo timbrado en la oficina de correos se ha convertido en un misil con cabezas nucleares buscando el objetivo desde el cielo y un anemómetro guiado por inteligencia artificial determina quién es y quién no terrorista en un momento dado.
El baile de don Vito y el penúltimo vals
A la violencia verbal que empapa a una parte de la sociedad, y hace incluso gala de ello, sigue la violencia gestual de don Vito: asalto, coacción física y acusación inquisitorial a la víctima, todo en un misma acción ampliamente difundida por las redes sociales como una invitación a repetir el patrón en otras circunstancias y con otras víctimas, a elección del voluntario de la causa. ¿Cuál es el paso siguiente?
La izquierda distraída
Estamos a unos pasos de que la mayoría de la sociedad piense que es una buena idea tirarse desde lo alto del acantilado para darse un baño vivificador. Pero el correcaminos es un ave de tierra adentro.
La derecha hueca
La reacción política necesita un suelo firme al que hacer frente a dos revoluciones simultáneas. Por arriba, una acumulación de capital sin precedentes debida a la globalización comercial y la revolución digital, y por abajo, una acelerada aparición de nuevos sectores sociales convertidos en actores políticos, los más importantes de los cuales son los movimientos feminista y migratorio.