En un cierto momento de la historia, un funcionario británico acude a una reunión con campesinos palestinos para convencerlos de que registren el perímetro de sus tierras a fin de hacer efectiva la partición del territorio con los colonos judíos; intenta fingir simpatía hacia sus interlocutores y en tono condescendiente le pregunta a uno por el nombre del asno que lleva con él y el campesino le responde, Lord Balfour. El funcionario toma nota de la respuesta y muda el semblante.
Genocidios, deportes y bombas atómicas
Lo importante para los sionistas es no perder la titularidad de la palabra ‘genocidio’. Ellos son víctimas de un genocidio interminable, los demás solo mueren.
El anillo del mal
La ola reaccionaria que está despertando por todas partes no es favorable para los palestinos como no lo fue para los judíos, que se están vengando de lo que los cristianos europeos les hicieron un siglo atrás.
Memorias de la nación, la sangre y la muerte
Ningún estado puede respetarse a sí mismo y ser respetado por el concierto de los demás estados si no tiene a un asesino, preferiblemente genocida en algún grado, en su historia. A Netanyahu le corresponde ese honor en la historia de Israel. Un líder histórico no puede ser tal si no arrastra tras de sí y de sus crímenes a la población y Netanyahu también lo ha conseguido.
Balas
Deberemos acostumbrarnos a este trasiego comercial de armas porque estamos en el preludio de un enfrentamiento que puede derivar en la tercera guerra mundial. Por lo que nos enseña la historia, estos choques masivos empiezan en un conflicto local alrededor del cual se suman intereses y fuerzas que terminan formado los dos bloques enfrentados.