Domingo, fiesta de guardar

Posted by on Mar 19, 2017 in Miradas |

A vueltas con la misa y el sexo, que estos días, como en tantas otras ocasiones, cabalgan juntos. El abc se ha puesto al frente de la manifestación y ofrece en su portada a un grupo de personajes que sí van a misa: un torero, una jovenzuela pijilla, un entertainer, cuatro ministros del gobierno, el presidente de endesa, un par de cachorros de la derecha política, y un paisano mío, presidente de un organismo de crédito oficial, al que conocimos dejándose enjabonar en una propuesta de corruptela, simulada por unos periodistas, cuando ocupaba un escaño en el parlamento europeo. No dudamos de la veracidad de la información del abc ni de la devoción de los así expuestos. Tiene mucho mérito confesar la fe en estos tiempos de persecución religiosa, y, si ellos lo dicen, será que van a misa y, dada su situación en el escalafón, es seguro que van a misa solemne, y que no asisten a los oficios desde el sofá de casa por la tele, que es la materia a debate. La propuesta de podemos de suprimir la retransmisión de la misa dominical a través de la segunda cadena pública es discutible por dos razones: la primera, porque significaría privar de un servicio público de coste cero y políticamente inocuo a un sector de la población, que no es el que aparece, ni aparecerá nunca, en la portada de abc, pero que en gran medida está incluido en la famosa transversalidad que pregonan los podemitas. La segunda razón es que la religión es un material altamente inflamable y de fácil manipulación, como nos ilustra abc, y cuya erradicación del espacio público es, no solo imposible, sino peligrosa. La lógica de que los medios de comunicación públicos de un estado no confesional no deben albergar contenidos religiosos es, como poco, quijotesca, cuando el gobierno del pepé ha conseguido, sin mayor escándalo, que la asignatura de religión sea computable en la nota final de los estudios preuniversitarios. Ir a misa es este país un mérito académico, además de ocasión para que la ministra de defensa exhiba su mantilla pinturera. La ciudadanía se reconoce en si va o no a misa, si es merengue o culé, si es de villanueva de arriba o de villanueva de abajo, pero no espere nadie ganar ni un solo voto proclamándose laico, que en este barrio suena como a deslavado o sin sustancia. Claro que la campaña del diario monárquico tiene más recorrido pues de lo que se trata es de dar cancha a la postura episcopal sobre la educación sexual en las escuelas. La tal postura es reaccionaria, acientífica y potencialmente peligrosa para personas cuya orientación sexual no coincide con las manías...

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La batalla del ‘ello’

Posted by on Mar 18, 2017 in Miradas |

La arriscada campaña episcopal contra lo que llaman ideología de género, es decir, los derechos civiles de gays y transexuales, tiene algo de agónico en la propia lógica eclesiástica. Después de librar, y perder, sucesivas batallas históricas, el combate clerical se ha centrado en lo más íntimo del ser humano, el último ámbito irrenunciable de la identidad y de la autonomía del individuo: la orientación sexual, que nadie elige pero que debe ser respetada, atendida y satisfecha so pena de condenar a la persona a vivir en un infierno, este sí, perfectamente real. La iglesia militante, como se decía en el catecismo de nuestra infancia, es ante todo una corporación normativa, cuya razón de ser depende de que pueda imponer a la sociedad su doctrina de lo que está bien y está mal, doctrina a menudo aleatoria, siempre arbitraria, acientífica e indiferente al daño que ocasiona porque el mítico sufrimiento del fundador es la coartada de su predicación. Sin embargo, su hoja de servicios militares está lejos de ser brillante. De derrota en derrota hasta el juicio final, tal parece su consigna. En el siglo XVI Roma perdió la autoridad religiosa sobre la mitad de la cristiandad (Lutero); más o menos por las mismas fechas y durante el siglo siguiente perdieron el dominio de la interpretación del mundo físico (Copérnico, Galileo, Kepler, Newton); un siglo más tarde hubieron de renunciar a la primogenitura de la verdad filosófica  (Voltaire y demás ilustrados); en el siglo XIX se emancipó de su férula el conocimiento de la verdad sobre el origen, la organización y la naturaleza de lo humano (Darwin, Marx, Freud). Pero la peregrinación hacia la nada no cesa y, perdidas las plazas y territorios mencionados, en este siglo mantienen una dura pugna por el control de la libertad sexual de los individuos y la salud reproductiva de la especie, que después de las consiguientes derrotas (preservativos, interrupción del embarazo) el fuego divino viene a concentrarse ahora en la regulación de ese territorio íntimo, innominado y proteico que es la identidad sexual. Quizás no sea casualidad que haya sido una joven famosa por herencia la que haya salido estos días en defensa de la predicación de la iglesia. Una joven rica y ociosa perteneciente a esa categoría sociológica acuñada como it girl. It (ello) es, en la jerga psicoanalítica,  el estrato inconsciente de la psique humana, donde habitan las pulsiones, los deseos y los caprichos. La participación del voluble ello en esta batalla episcopal hombro con hombro con el ambiguamente empavonado cardenal Cañizares es lo que hace que el catolicismo sea la religión más distraída entre las disponibles en...

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Santería

Posted by on Mar 17, 2017 in Miradas |

El gran obstáculo de la política es el género humano, que no tiene remedio. Los políticos trabajan por nuestra felicidad pero el núcleo borde, irreductible, de la condición humana arruina todos sus esfuerzos. Que se lo digan a nuestro bienamado ex ministro del interior, al que el mismísimo diablo puso micrófonos en su despacho para dar al traste con sus desvelos por emplumar a los independentistas catalanes. En ese estado lindante con la desesperación por la inutilidad de su obra se entiende que los políticos recurran a la santería. Tal parece el hábito del difunto y aún presente caudillo venezolano, Chávez, y ahora de su sucesor, Maduro, lo que permitió a Fidel Castro exportar a ese país recursos humanos en los que Cuba es fértil y acreditada: médicos y santeros, y ya se sabe, si tienes en tus manos la salud física y espiritual de los habitantes del país, el país es tuyo. Esta es la conclusión de cierto periodista que ha estudiado el asunto. La afición a la santería es una de las innumerables lacras del régimen venezolano que, desgraciadamente, no puede ser esgrimida por la derecha española, siempre atenta al sufrimiento de Venezuela, para atacar al pérfido régimen bolivariano, so pena de mentar la cuerda en casa del ahorcado. ¿Qué diferencia hay entre un ministro español que encuentra a dios en un viaje a Las Vegas, la ciudad del pecado, o un caudillo venezolano al que se le aparece su predecesor y maestro en el vuelo de un pajarillo mientras descansa en un claro del bosque? Se supone que las bofetadas a Maduro las recibe la mejilla de podemos. pero, llegados a este punto, no es operativo emprenderla a cristazos con este partido, aunque quién sabe si persiste en su intención de quitar de la programación de la dos, la cadena más amodorrada e inofensiva de la parrilla, la misa dominical. Por ahora no es el caso. Estamos en fase de acumulación de fuerzas ante la batalla inminente bajo la protección de doscientas vírgenes, cristos y otros muñecos del santoral que ostentan cargos públicos, desde capitán general del ejército hasta alcalde perpetuo o comisario de policía. ¿Se imaginan la cantidad de actos de prevaricación, cohecho y demás mandangas al uso que pueden hacer estos personajes de gesto beatífico y quietud eterna? ¿Y de qué serviría imputarlos? Pones a la virgen de la fuencisla ante un juez y, como una infanta de españa cualquiera, se acoge al derecho de no declarar, asesorada por el señor Trillo, que es un reputado jurista y constitucionalista con mano y experiencia en estos negocios, y propenso a la santería también. Lo que distingue a una virgen de una infanta es que la...

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La estiba

Posted by on Mar 16, 2017 in Miradas |

A estas alturas de la historia ignorábamos que quedara todavía algún sector de la economía sin liberalizar, es decir, que funcionase con una estructura cohesionada, salarios decentes y sindicatos representativos, desde que la liberalización empezara hace casi cuarenta años cuando la señora Thatcher aplastó la resistencia de los mineros de Arthur Scargill. Pero ahí estaba la estiba portuaria, el último mohicano del viejo régimen ¿cómo llamarlo?, ¿socialdemócrata? Los estibadores constituyen un gremio de tradición combativa, como los mineros, pero desde que tenemos memoria no eran noticia por conflictos laborales, lo que quiere decir que el negocio iba razonablemente bien para ellos y para su patronal. De hecho, esta actividad no ha cesado de dar beneficios a la empresa española  puertos del estado, que el año pasado ganó 217 millones de euros, casi un 8% más que el ejercicio anterior. Pero la unión europea, nuestra querida institutriz, atenta a las necesidades del hogar común, ha decretado la liberalización del sector y en esas estamos. En estas cuatro décadas algo hemos aprendido de lo que significa liberalización: oligarquías financieras, despidos masivos, bajos salarios, desindustrialización y búscate la vida como puedas. Entre otros efectos, la liberalización ha ocasionado que el país que la puso en marcha haya decidido largarse del club europeo. Aquí, la liberalización la inició el pesoe en los años ochenta en la siderurgia, los astilleros, los horarios comeciales, etcétera, cuando parecía una buena idea y no sospechábamos que era parte de una estrategia global de división del trabajo productivo destinada a especializar al país en los únicos recursos nacionales tangibles, el sol y el terreno, vale decir, el turismo y el ladrillo, con los resultados sabidos. El parlamento español ha tenido un reflejo de decencia al negarse a convalidar el real decreto gubernamental de liberalización del régimen de la estiba, lo que permitirá que sigan las negociaciones con los trabajadores del sector. Es una señal de resistencia política a la deriva europea, empeñada en alimentar con sus acciones su propio declive. El mismo día en que la mayoría parlamentaria española cuestionaba el mandato de Bruselas, Europa exhalaba un suspiro de alivio porque los holandeses han frenado de momento, ya veremos hasta qué punto, el fascismo rampante en aquel país. Ahora, a contener la respiración a la espera del turno de Francia en esta montaña rusa en que se ha convertido la política europea. El trance no se ha pasado sin daños: el partido socialdemócrata holandés ha quedado destruido en las urnas, en una situación de penuria y desconcierto parecida a la que muestra su homólogo español, que inició la liberalización de la economía apenas unos años después de que la señora Thatcher marcara el...

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La soledad del mestizo

Posted by on Mar 15, 2017 in Miradas |

En la sociedad que celebra el mestizaje y la multiculturalidad, el término mestizo, aplicado a un individuo, está proscrito, es políticamente incorrecto. El líder xenófobo holandés, que podría ser determinante en las elecciones de hoy, es mestizo, un tipo de rasgos orientales bajo un atildado cabello rubio platino, hijo de padre holandés y madre indonesia, el país con mayor población musulmana del mundo. Diríase que este personaje es el afortunado fruto de todo lo bueno que tiene la cultura europea, incluido en este caso el colonialismo, que ha permitido al hijo de una colonizada aspirar al gobierno de la metrópoli. Sin embargo, padece, y encarna, un malestar típico de las sociedades desarrolladas, que le lleva a odiar todo lo que le ha permitido llegar a la privilegiada situación en la que se encuentra. Quizás, oscuramente, siente que podría ser linchado si no se pone al frente de los linchadores. El fascismo es siempre un movimiento a la contra, ya sea de la naturaleza, de la evidencia de las cosas o de la voluntad de la mayoría. El anhelo de pureza que anida en los fascistas –y no otra cosa son los que llamamos pudorosamente populistas de extrema derecha– se encarna en personajes impuros, por decirlo en su propia jerga, extravagantes y raros. La excelencia racial que predicaba el nazismo estaba gestionada por una pandilla formada entre otros por un cojitranco (Goebbels), un obeso mórbido y drogadicto (Goering), un retrasado mental (Hess), un tipo de mentón escurrido y ojillos de miope (Himmler) y un granuja grasiento (Hitler, según su compatriota Sebastian Haffner). Todos ellos vivían encapsulados en el nido del águila, envueltos en sus fantasías y ajenos a la realidad que padecía el resto de los mortales. El líder holandés también vive aislado y ni siquiera tiene detrás un partido político que merezca ese nombre, la formación que dirige no es más que una marca y los diputados que le secundan son individuos designados por él mismo, rehúye las comparecencias públicas y dirige la campaña electoral por internet. Vive apartado incluso de su propia familia y de su esposa, de origen húngaro, a la que visita de pascuas a ramos, Los holandeses están llamados a votar a un fantasma creado por sus propios miedos. Un personaje que ha introyectado en sí mismo todas las flaquezas, manías y fobias de la sociedad en la que se ha criado. Podría ser un espécimen de laboratorio pero ponerlo al frente del gobierno es poner al bacilo de Koch al frente de la lucha contra la tuberculosis. Es el ectoplasma de las sociedades europeas, que, en tiempos de crisis, se escoran hacia los mitos y las ciencias ocultas y los charlatanes que las pregonan,...

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