Quizá haya llegado la hora de que esta turbia mezcla de liberales de pacotilla y reaccionarios de verdad dejen de marcar la pauta de nuestra historia.
El ruido, la furia y la moral
Leer másO mundo das meigas
El rasgo más sorprendente de las pasadas elecciones generales ha sido que la derecha se ha creído sus propias trolas.
El retorno del caudillo
Qué carajo, así terminan todas las guerras carlistas después de que se han perdido.
Los buenos traidores
La traición premia sin duda a los traidores y a quienes los compran en el objetivo inmediato de ganar la batalla, pero también hiere de muerte al traicionado, exhibe su debilidad, aniquila su reputación, lo desnorta y desmoraliza a los suyos y, en último extremo, destruye la credibilidad de las reglas de juego.