Estos son mis principios

Posted by on Oct 12, 2016 in Miradas |

Uno de los especímenes más conspicuos del ecosistema político es el de portavoz. Es un tipo que no inspira ningún carisma, ni organiza, ni produce, ni impulsa, ni toma decisiones, solo parlotea. Se ubica en el exterior de esos hormigueros opacos que son los partidos y emite mensajes breves, crípticos, a menudo falsos y un punto broncos, con una clara intención de despiste. Es un portero de discoteca que parece estar ahí para brindarte la entrada pero cuya función en realidad es impedir el acceso al público no invitado. A pesar de su función instrumental, el de portavoz es un oficio que imprime carácter porque a su través pasa un torrente de mensajes contradictorios cuando no tóxicos que debe filtrar, y podemos imaginar la erosión que causa en sus sistemas cognitivo y moral aunque tenga la constitución de un gorila. Esta disquisición viene a cuento de la sorprendente, digamos, confirmación del tal Rafael Hernando como portavoz socialista en el congreso. El tipo que defendió el berroqueño no es no a la investidura de Rajoy junto a Sánchez tendrá que inventarse ahora una expresión tan rotunda o más pero de sentido contrario junto a Díaz y Fernández: una nueva pieza de bisutería argumental con apariencia diamantífera. En resumen, tendrá que defender lo contrario de lo que defendió hasta ayer. Cierto que Hernando, como Díaz, Sánchez, Fernández y los demás que han protagonizado la pelotera socialista son apparatchiki,  ese delicioso término ruso que define al político profesional que hace su carrera en la estructura de un partido cerrado y endogámico, donde la supervivencia y el medro radican en la capacidad para navegar con vientos contradictorios sin perder la propia brújula. Una carrera que no termina hasta que les llega la muerte o una citación del juzgado. Algunos analistas sostienen que estamos en la era de la política post verdad, una etapa del desarrollo humano en la que la mentira a plena luz, sin disimulo alguno, no tiene coste. Es como si la transparencia del sistema, debido a la proliferación e instanteneidad de los canales de comunicación, hiciera innecesario cualquier revestimiento retórico. No hace falta argumentar ni justificar las acciones, solo ejecutarlas. De este modo, el ejercicio de la política queda reducido al ejercicio de la fuerza. El ejemplo, para estos analistas, es Donald Trump y su brutalismo que le ha llevado a las puertas de la presidencia del país más poderoso del mundo. Claro que Trump es un depredador, un tiranosaurio de este parque jurásico, y  Hernando es solo una termita tras la jeta de Groucho Marx: Estas son mis convicciones, pero si no le gustan tengo otras. Ni siquiera podrá argüir que, mientras los suyos negaban a machamartillo que fueran...

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Alcaldes

Posted by on Oct 11, 2016 in Miradas |

¡Quién fuera joven y alcalde para empezar a cambiar el mundo! La alcaldesa de Badalona ha empezado por la fiesta del doce de octubre que, según quien la celebre, es la de la virgen del pilar, la de la hispanidad o la del desfile militar del paseo de la Castellana que fue calificado como coñazo por Rajoy en una de las poquísimas ocasiones en que ha dicho lo que pensaba. En la América anglosajona, donde no hay fiestas patronales, se celebra como Columbus day. En Badalona, por ende, el recordatorio de la fiesta tiene un significado histórico específico. Pero para la inmensa mayoría, el doce de octubre es fiesta a secas, un día de vacaciones, en rojo en el calendario, en el que no hay que ir a la oficina ni al taller ni a abrir la botiga, que cada día renta menos por la competencia de los chinos y de las grandes superficies, que sí abren ese día. La alcaldesa cree, según su propia memoria, que la festividad exuda valores franquistas y colonialistas, y que carece de arraigo democrático, más o menos lo mismo que les ocurre a las pagas extraordinarias de verano (dieciocho de julio) y navidad (veinticinco de diciembre), que fueron creadas por Franco para comprar la voluntad del apaleado, por él mismo, pueblo español y que se han convertido en un derecho laboral, una parte intocable de la retribución salarial, algo parecido a las tarjetas black de los granujas pero en legal, a pesar de su origen tan franquista o más que la hispanidad. En mi pueblo, por cierto, han andado a la greña las diversas izquierdas por si se debe o no devolver a los funcionarios la paga extra que se les arrebató para aliviar el gasto público en los primeros años de la crisis. La alcaldesa tiene dos serias limitaciones para arreglar las costuras del mundo a partir del descosido del doce de octubre. La primera es que carece de competencia legal para dictar el calendario laboral fuera del ámbito de la administración de su ayuntamiento. La segunda, porque no puede decretar como laborable un día festivo sin ofrecer otro festivo a cambio, que, objetivamente, tiene que ser más apetitoso. Así que. si hemos entendido bien, los funcionarios locales que, por repulsión al franquismo y al genocidio de los indígenas de América, vayan a trabajar el doce de octubre (cuando no habrá necesidad de dar golpe porque todo el mundo está de fiesta), podrán librar el nueve de diciembre y completar así el sabroso puente de la festividad de la constitución. ¿Y qué pasa si otro grupo encuentra insoportable la idea de libranza en el día de la norma legal española que impide...

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Fun with flags

Posted by on Oct 10, 2016 in Miradas | 2 comments

La bandera de la unión europea está ausente de la fachada del parlamento de esta remota provincia subpirenaica desde hace medio año. El popurrí de izquierdas que gobierna la institución decidió  arriarla en protesta por la política de las autoridades comunitarias en relación con los refugiados. Desde esa fecha, la opinión pública, tanto europea como de la provincia, ha seguido a sus asuntos, indiferente al cambio de drapeado, y no se tiene noticia tampoco del efecto que este enfurruñamiento institucional haya tenido a favor del bienestar de los refugiados. Al contrario, el  gesto ha coincidido perversamente con un crecimiento de la desafección europea protagonizado por la derecha nacionalista y xenófoba, desde el Brexit hasta la rebelión del gobierno húngaro y el ascenso de los movimientos xenófobos en Francia, Alemania y otros países. ¿Quiere decirse que nuestra novedosa izquierda provincial comparte objetivos con la vetusta derecha europea? No, sin duda, pero interpretar correctamente el arriado de la bandera, un gesto antieuropeísta en todo caso, obliga a un complicado ejercicio de desciframiento que nadie hace. En esta provincia exigimos a las banderas que sean algo más que un indicador administrativo, tienen que emocionarnos, revolvernos las tripas. Es una herencia del integrismo carlista que todos, ay, portamos en el adn, como el bocio en las comunidades endogámicas. Durante las últimas tres o cuatro décadas, las fiestas patronales de por aquí estuvieron precedidas de una guerra de banderas, nada amistosa, por cierto, pero tan esperada como los encierros de vacas o los fuegos artificiales. Ahora, que, al parecer, ha decaído este entretenimiento doméstico, emprendemos la guerra con Europa, a lo grande. Pronto se sumará a los consabidos sondeos provinciales de opinión identitaria la pregunta, ¿se siente usted más europeo que navarro, igual, menos? Los promotores del arriado de la bandera europea dicen de sí mismos que constituyen la generación más preparada de la historia y sin duda es cierto. Lo que permite encontrar analogías en su compartimiento con el de los personajes de la hilarante serie televisiva Big Bang Theory en la se cuentan las andanzas de un grupito de aventajados jóvenes científicos cuya comicidad reside en el contraste entre su altísimo coeficiente intelectual y su absoluta torpeza en sus relaciones con la realidad, lo que hace que todos los mensajes que emiten hacia los demás resulten equívocos y de consecuencias desastrosas y frustrantes. En esta ficción, Sheldon Cooper, el personaje protagonista y un solipsista absoluto, ha puesto en marcha un programa de vexilología en internet titulado diversión con banderas, en el que utiliza las banderas del mundo para divagar sobre sus cuitas personales. Fun with flags, como en el parlamento soberano del reyno, con...

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El relato

Posted by on Oct 8, 2016 in Miradas |

Las entradas de esta bitácora tienen de promedio entre cuatrocientas y quinientas palabras pero al sistema operativo que las sube a la red no le gustan. Entre las innumerables aplicaciones y artilugios que tiene wordpress, uno, bien visible a la derecha de la página de edición, me advierte en un rojo llamativo e ineludible cada vez que cargo un texto: la legibilidad necesita mejoras. Agobiado por la insistencia del censor que debe estar alojado en alguna covachuela del sistema y temiendo que, en efecto, lo que escribo resulte ilegible (ininteresante ya lo sé pero eso va de fábrica y no tiene remedio), le pregunté a Xabi, mi benemérito informático de cabecera, sobre el significado de la advertencia y desestimó mi preocupación. No te preocupes, me dijo, es que no pones puntos y aparte, toda la entrada es un solo párrafo y le parece demasiado espeso. Toda mi vida he tenido a alguien sobre mi hombro diciéndome lo que tenía que hacer y ahora esta opresiva función la ejerce un algoritmo, convertido en crítico literario y preceptor de estilo. Pero es obvio que el algoritmo sabe más que yo sobre las querencias y capacidades de los usuarios de la red, cuya atención hacia los mensajes está atraída por el fulgor del titular, el destello de la imagen y el tópico del contenido, y dura apenas unos segundos. El conocimiento servido a través de la red ha dejado de tener profundidad para ganar en extensión; dicho en clave de dos dimensiones, es más horizontal que vertical. En la papilla de la red, un texto como este que ahora lee usted –mon frère, mon semblable- es inevitablemente un grumo de difícil digestión.  Falta un relato es una frase hecha que menudea en estos tiempos para significar que los partidos políticos y los líderes que nos representan carecen de un discurso sobre sus propuestas y planes. Un joven podemita al que traté se reía con ganas de este presunto déficit. Para todas las generaciones, el mundo se crea en el momento en que nacen y para la de los menores de cuarenta y cinco el mundo es una constelación de tuits, pantallazos y capturas en un caladero digital infinito y promisorio. Hacer un relato de todo este material, sería como pretender vaciar el agua del mar en un agujero en la arena, que diría un cura de los de antes. No les falta razón. Lo que no obsta para que produzcan y cuelguen en la web textos larguísimos y prolijos, al gusto de la izquierda desde la revolución francesa. Si no hay un relato, hay sin duda una añoranza de relato porque es imposible ordenar la realidad sin un marco narrativo. Así que...

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El cuadro de las lanzas

Posted by on Oct 7, 2016 in Miradas | 1 comment

A estas alturas ya debe estar cerrado el acuerdo por el que pesoe se abstendrá en la investidura de Rajoy y solo queda encontrar el método más discreto para que no sean evidentes el canibalismo del vencedor y la rendida sumisión del vencido. La opinión pública no soporta los espectáculos gore, que mancillan el sacrosanto consenso de la transición, así que la función de ambos socios en el pacto consiste en escenificar una nueva versión de la rendición de Breda en la que las picas siguen en alto, pero como mero decorado de fondo. Los visitantes del museo del Prado advierten en primer término el bosque de lanzas enhiestas pero, para comprender la historia, es necesario fijarse en la pose de los dos protagonistas del cuadro, apeados de sus monturas e inclinados uno ante el otro, en la que no se sabe quién está invitando a quién a tomar el té. Lo que se representa ahora es lo contrario de lo que significa el cuadro de Velázquez en el que es la ciudad sitiada la que se rinde a quienes la asediaban y aquí son los que se creyeron sitiadores los que se rinden a los sitiados. Pero, a quién demonios le importan esos matices de la historia. Javier Fernández, el presidente de la gestora socialista, en el papel cambiado de Justino de Nassau, tiene ahora la misión de convencer a su gente de que la rendición es una victoria histórica. La imagen pública de Fernández es la un componedor de maneras suaves y talante prudente (otra cosa son las bambalinas del personaje), así que en voz baja y de uno en uno tendrá que convencer a los diputados renuentes a la abstención que es eso o un mal futuro para sus intereses personales. La combinación de organización leninista y familia mafiosa que da carácter a los dos grandes partidos españoles  se va a poner a prueba en estos pocos días que quedan antes de que sea inevitable la convocatoria de nuevas elecciones, y no hay duda del resultado. El vencedor, Rajoy, ha tenido que apagar los ardores de sus pretorianos que querían patear al vencido, y lo ha hecho, no porque no le gustara la idea, sino porque es innecesario. A la abstención en la investidura seguirá la aprobación de los presupuestos y, por último, la aceptación de las condiciones para una nueva tanda de recortes del gasto impuesta por Bruselas, y en todos esos trámites tendrá de su lado al pesoe, no sin alguna escenificación de protestas en los medios y cierta farfolla en el parlamento. En esta provincia desde la que escribo, ya experimentamos una crisis de la federación socialista local idéntica, tal cual, a la...

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