Partículas y ondas

Posted by on May 16, 2017 in Miradas |

El recién elegido presidente francés ha nombrado a un hombre del partido de la derecha como primer ministro. La primera dificultad radica en ubicar al electo. Philippe, que así se llama el personaje, inició su carrera política en el partido socialista, luego se pasó a los republicanos, el partido de la derecha, si bien en la facción moderada, lo que quiera que signifique eso, y, por último, durante la pasada compaña electoral, ofició de comentarista político en un periódico de izquierdas desde el que atizó sin tregua a Macron, que ahora le ha nombrado primer ministro. En física cuántica, las partículas se comportan a veces como ondas. Es la hipótesis de De Broglie, francés, por cierto, que dice más o menos así: toda entidad infinitesimal de materia presenta características tanto corpusculares como ondulatorias y se comporta de uno u otro modo según el experimento específico.  En uno de los comentarios de prensa en los que en nuevo primer ministro Philippe embestía contra su ahora patrón Macron dejó escrito: en Francia odiamos los partidos pero la democracia es imposible sin ellos. En efecto, los partidos son el marco del experimento cuántico por el que discurren los políticos, partículas zigzagueantes, reptilianas, mutantes, convertidas en ondas en el vacío. Las partículas dejan de tener dimensiones específicas y reconocibles para mostrarse como movimientos que se deslizan por el campo del experimento, que es el sistema de partidos. Así que el destino de las fuerzas políticas y más singularmente de los políticos de alta graduación es volverse ondulantes. Algo de eso se vio ayer en el debate de los tres candidatos a la jefatura del pesoe, que invirtieron tiempo en reprocharse entre sí los cambios de opinión y los zigzagueos orgánicos de sus respectivas carreras políticas. El espectáculo, visto desde la física cuántica, era el de tres personajes que añoran el peso y la densidad de las partículas de antaño –un partido de ciento treinta y ocho años de antigüedad y todo eso- a la vez que no pueden dejar de reconocer que están obligados a comportarse como ondas. El eje derecha/izquierda deviene eje partícula/onda. El joven y ondulante Rivera es el primero que lo ha captado y puesto en práctica en nuestro ecosistema. La siguiente cuestión es qué trayectoria siguen las ondas, a dónde se dirigen y con qué fin, y la única respuesta posible es que se mueven atraídas por fuerzas gravitacionales que, en política, forman la nebulosa del dinero, el agujero negro donde se encuentran los que mandan en los políticos y cuya puerta de acceso está en Berlín, primera etapa del itinerario de la onda. De nuevo nos ilustra el ondulante Philippe: sin los partidos podría ser que los zorros...

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La carrera del tigre

Posted by on May 15, 2017 in Miradas |

La realidad se niega a dejarse moldear. Alguien o algo la impulsa, la agita, la maneja pero quién sabe en qué dirección y con qué fin. La historia, mientras transcurre, es la carrera de un tigre, que solo mucho después, cuando ya ha pasado y la fiera esta desfallecida, se deja domesticar en imágenes manipuladas y tranquilizadoras. Tres noticias del día atrapadas en la torrentera de la actualidad, que olvidaremos apenas leídas u oídas: 1) Merkel derrota por tercera o cuarta vez a su oponente socialista Schulz, esta vez en el land rojo de Renania del Norte-Westfalia, que alberga la cuenca minera del Rhur; 2) la policía acusa a un grupo de taxistas sevillanos de organización criminal por haber incendiado vehículos de las emergentes compañías de transporte urbano, en una lucha a muerte, provocada por la irrupción del nuevo mundo tecnológico, entre trabajadores de toda clase, como definía españa la constitución republicana de 1931; y 3) se cumple el sexto aniversario de la eclosión de los indignados en el famoso 15-m, cuya memoria ha quedado empantanada en algún lugar entre el mito y la política. En medio de este turbión, la noticia que más comentarios ha recibido durante la jornada  y seguramente en los días siguientes hasta el próximo domingo, a pesar de su insignificancia, es el debate de los tres candidatos al liderazgo del pesoe, Díaz, López y Sánchez. La retransmisión televisiva da al acontecimiento una relevancia universal aunque el mensaje solo concierne a los militantes del partido. ¿Cuántos de estos hipotéticos votantes han asistido al intercambio de invectivas y tópicos y en qué medida ha podido modificar las expectativas del resultado? Para el curioso externo que se ha incorporado a la greña familiar socialista a través de la ventana abierta de la tele, la impresión es de algo ya sabido. El encono sin tregua ni remedio entre Díaz y Sánchez y el narcisismo infatigable de ambos, en medio de los cuales López parecía un dechado de sensatez y solvencia, y el único que se ha elevado en algunos momentos sobre la nube tóxica que envuelve hoy al partido, lo que quizá le reporte algunos votos adicionales de los hastiados de ese otro par de jóvenes henchidos de ambición y huérfanos de equipaje político y también, hay que decirlo, de carisma. En política, todo lo pone el votante, igual que en economía lo pone el pagano y en religión el creyente porque detrás de esta adhesión a priori no hay más que ruido y furia y retransmitirlo por televisión es una obscenidad. Nada de lo que se ha dicho en el mal llamado debate da ni para un minuto de reflexión. ¿Por qué gana la derecha elección tras...

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Oficio de necios

Posted by on May 13, 2017 in Miradas |

La cuestión es: ¿cuándo vamos a declarar por fin la guerra a Venezuela? El rasgo más intrigante a la vez que grotesco de la tangana que se traen entre el establishment político español y el régimen venezolano es su carácter de gresca de vecindad o de bronca en celebración familiar. Maduro y antes Chávez, y González, Aznar, Rajoy, etcétera, y los secuaces de ambos bandos parecen cuñados trasudando testosterona. En estos rifirrafes, hasta el rey emérito intervino encantado a su turno para rebajar en unos cuantos grados su papel de jefe del estado y su jaleada campechanía borbónica con aquello de por qué no te callas, quizás la única grosería diplomática –si es que estos términos  no son antitéticos-que ha merecido un artículo de la wikipedia. Los caudillos venezolanos, no por republicanos, son más finos en sus juicios tabernarios. Si ambos países no fueran tan menguados y folclóricos, cualquiera diría que se están retando para hacerse la guerra. Los dos gobiernos practican un deliberado y tedioso teatro de sombras. El bolivariano cree tener en la antigua metrópoli colonial un fantasma perfecto para agitarlo atribuyéndole los males de la patria y, en la jerga doméstica española, venezuela no es tanto un país como un santo y seña de la casta o la trama o como se llame para ocultar las propias vergüenzas y llevar a cabo ajustes de cuentas internas con los podemitas como objetivo. Este tejido de  improperios a ambos lados del océano es típico de una época en la que los gobernantes han de ocuparse de su propio autobombo escupiendo opiniones para tener distraída a la parroquia a través de la tele o de tuiter, chismes convertidos en una máquina de jibarizar la política y de encanallar a quienes la practican. Venezuela fue en este siglo pasado generosa con los españoles expulsados de su país, ya fueran emigrantes económicos o desterrados políticos. Las buenas relaciones entre los países no excluyeron la corrupción. Felipe González fue ahijado político, amigo y beneficiario de Carlos Andrés Pérez, el líder socialdemócrata cuya gestión, plagada de corrupción y desigualdad, estuvo en el origen del golpe de estado de Chávez y sus bolivarianos. Un golpe de estado es indefendible, pero un estado de corrupción so capa democrática, también. Los negocios limpios y sucios entre los dos países no han cesado, al parecer, hasta ahora mismo, desde la venta de armamento  hasta el soborno de funcionarios bolivarianos a cargo de corruptos del partido del gobierno español  o el pútrido asunto del vídeo comprometedor de Rajoy que unos chantajistas se proponían vender al gobierno de Caracas. Ni venezolanos ni españoles se merecen este tráfico de...

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Cuentacuentos

Posted by on May 12, 2017 in Miradas |

La amable iniciativa del profe de la nieta de seis años ha convertido al abuelo en un contador de cuentos ante un público de dos docenas de escolares curiosos e impacientes. El cuento elegido es una versión del lobo feroz y habla de un lobezno educado como una mascota por la abuelita en la casa del bosque que, ante las incitaciones de un lobo viejo, defiende su identidad de lobo y su pertenencia a la especie pero se niega a devorar a la abuelita. Es una historia que contiene interrogantes sobre la naturaleza y la educación, sobre la identidad grupal y el propio carácter, sobre la seducción y la fuerza, la verdad y la mentira. El cuentacuentos se ha preparado a conciencia el debut para atrapar la atención del auditorio y asegurarse la claridad del mensaje. Ha reflexionado sobre la moraleja, ha buscado claves naturalistas para abundar en el intríngulis de la historia, ha ensayado aullidos y gruñidos para  imitar la voz de los personajes, se ha repetido varias veces la historia en voz alta para hacerse con su ritmo e incluso se ha provisto de una colmillos de pega para sorprender al auditorio con un toque convenientemente teatral. Pero apenas se sienta frente a la audiencia siente un ataque de pánico escénico. Para salir de su propia perplejidad pregunta quién ha visto un lobo real y todas las manos se levantan al unísono. La entusiasta respuesta anima a iniciar el relato. Es una experiencia a la vez vivificante y desalentadora compartir una historia con una pequeña manada de lobeznos trnasitoriamente domesticados. Reina una impaciencia que da vida al cuento compartido a la vez que lo devora y pone a prueba el tiempo ordenado y caduco del viejo frente al hervor de los tiempos de la chiquillería. El aula es un hervidero apenas contenido de intervenciones y  gestos que los maestros se esfuerzan en controlar y el narrador se empeña en dominar con la presunta autoridad de su relato. La historia tiene un final enigmático. El lobo viejo ha intentado manipular la identidad del lobezno sugiriéndole que solo puede demostrarla devorando a la abuelita. La insinuación golpea el sentido de la lealtad y el afecto del lobezno y despierta en él una furia, una agresividad y una fuerza lobunas y hasta entonces desconocidas; se abalanza sobre el lobo viejo, lo tumba y lanza un aullido de triunfo sobre el derrotado adversario. En ese momento llega la abuelita, cree que los dos lobos están jugando y les invita a merendar un trozo de tarta y una taza de chocolate. En la conversación consiguiente alrededor de la mesa camilla, el lobezno apremia al lobo viejo a ser un lobo bueno y...

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El efecto Macron

Posted by on May 11, 2017 in Miradas |

La edición en papel del diario de referencia viene hoy sembrada de cráteres, e informantes, columnistas y opinantes pululan por sus páginas trazando a su paso un alboroto de sirenas, órdenes y consignas, como bomberos después de un seísmo. Debe ser la primera vez desde la creación del periódico hace cuarenta años que la realidad osa moverse sin hacer caso a las admoniciones y epístolas de sus voces editoriales. Resulta un contrasentido que el diario que se autoproclama global registre en su propia casa una rebelión de los acontecimientos. Es el efecto Macron. Después de la euforia provocada por la victoria de este deslumbrante turboeuropeísta en Francia, la cocina del periódico ha debido darse cuenta de que aquí no hay ningún mirlo blanco parecido y que su público diana, el grueso de los votantes socialistas, está enzarzado en unas elecciones domésticas que pueden terminar como el rosario de la aurora. La primera observación que debe hacerse es que la edición en papel del periódico no coincide con la edición digital, la cual se parece bastante a una revista de peluquería y se nos muestra despojada del dramatismo y la demagogia que impregna el formato de papel y tinta, como si los editores del periódico tuvieran en cuenta que los menguantes lectores en papel son más viejos, más tradicionales y más impresionables que los navegantes digitales pero sobre todo son los que votan en las primarias del pesoe. Así que la primera noticia tranquilizadora para ese público es un debate, auspiciado por el propio periódico, entre representantes de las tres facciones que se enfrentan en las primarias socialistas con un único mensaje tranquilizador: no habrá fractura del partido. Vale. El desencadenante de esta confusión está fechado en Francia y da noticia de que el hasta ahora primer ministro Valls, quien tuvo el cuajo de afirmar que el socialismo está muerto, va a ser expulsado del partido pero, al mismo tiempo, lo han rechazado en el equipo del emergente Macron al que con la misma desenvoltura había ofrecido sus servicios, es decir, el que fuera hasta ayer heredero natural del partido socialista francés está a punto de quedarse fuera de la historia. ¿Y si eso ocurre también con los altos cargos socialistas de aquí? ¿Cómo se convierte lo socialista en liberal sin que sus votantes lo adviertan? Felipe González lo consiguió con éxito pero eran tiempos en los que cualquier pasado era peor, una percepción que ahora no es mayoritaria. A esta pregunta viene a responder un politólogo de cabecera del diario de referencia, que sienta un crudo diagnóstico: el socialismo lleva a la derrota, id pensándolo. Así, pues, según este relato, el pesoe enfrenta un doble desafío: a) evitar la...

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