Don Rajoy se ha visto impelido, él sabrá por qué, a pasar el trance de publicar sus memorias. Los adelantos de la prensa dan noticia de que su prosa es tan obvia y cansina como lo fue su estilo de gobernación. Su visión del mundo estaba ahormada a la de un conservador de manual, astuto y firme en la defensa de los intereses de su clase, más allá de los cuales el mundo es ‘terra incognita’.
Palabras como piedras
Hay palabras que surgen de la constelación del lenguaje y, a medida que se hacen audibles e inteligibles, adquieren un cariz amenazador, incluso catastrófico, como esos meteoritos que aparecen en el telescopio como un diminuto punto luminoso y mientras nos preguntamos por su órbita, ya gravitan sobre nuestras cabezas a toda pastilla. Una de estas palabras es constitucionalistas.
Yugoslavia en el espejo
Don Torra es un publicista virado en activista político y ha difundido la propuesta de cierto autor, que dirigiéndose a los catalanes, les ha advertido: ‘si queréis ganar habéis de polarizaros mucho más, escalar más y aceptar altos niveles de sacrificio’. De inmediato, sacrificio se ha entendido por su predicado: víctima, héroe, mártir.
¿Quién teme a Vox?
Si los voxianos son la tercera fuerza política en el parlamento es por la inepcia y la cobardía de todos los demás partidos del sistema, singularmente de la llamada por ellos mismos derechita cobarde. Ahora bien, los voxianos están donde están por una acto positivo de voluntad de sus votantes. Se formula una pregunta retórica, ¿quiere decir que hay tres millones y medio de fascistas en España?
Padrinos
Don Aznar y don Sarkozy son los padrinos de unas nupcias celebradas hace ya tiempo y de las que ya no quedan más que divorcios, familias desestructuradas y empleados de hostelería despedidos, pero ellos parecen encantados de seguir en la celebración. El misterio radica en el atractivo que sus brindis ejercen, al parecer, sobre la juventud universitaria.