Los países dícese que empeñados en la lucha contra la crisis climática han quedado estancados en la cumbre, como era previsible. Mucho esfuerzo en la ascensión y falta de oxígeno en la meta. La resolución es muy difícil porque los participantes ponen en juego intereses materiales y políticos perfectamente tangibles para atajar un conflicto que habita en las nubes.
El suicidio de las ballenas
En ocasiones, un grupo numeroso de ballenas aparece varado en la playa. La interpretación común es que se han suicidado aunque se ignoran las causas; se dice que las ha desorientado algún agente exógeno que incide en su ecosistema rompiendo el equilibrio del océano, pero quién sabe.
Disrupciones
¿Qué ocurre cuando esta mezcla de resentimiento e ira contra las instituciones que consideramos democráticas adquiere masa social?, ¿qué, cuando el discurso a través del que argumenta la razón se ve asaltado por el lenguaje espasmódico y directo de internet y las redes sociales?
Un paseante en guerra
Peter Handke, uno de los escritores más conocidos y aclamados de Europa, tomó partido por Serbia y por su presidente Slobodan Milosevic, considerado un criminal de guerra y genocida por la comunidad internacional, lo que dio lugar a una polémica pública y mediática en la que el escritor fue abrumadoramente reprobado. Veinte años después, la Academia Sueca le otorga el Premio Nobel de Literatura “por su trabajo influyente en el que el genio lingüístico ha explorado la periferia y especificidad de la experiencia humana”. Y la polémica ha reverdecido.
El hombre al que mató el irlandés
En el último instante de lucidez, cuando ya el infarto trepidaba en el pecho como los tambores de Calanda, el viejo comprendió que era otra víctima del irlandés, Frank Sheeran, al que no conocía hace unas semanas y del que ahora lo sabe todo.