Cada uno de ellos odia al otro con una intensidad fraternal que no tiene parangón respecto a otras fuerzas del mapa político, hasta el punto de que el primero no ha dudado en exhibir su desdén por el segundo y a este le ha faltado tiempo para airear las miserias del primero. ¿Esperan que alguien olvide y les perdone el espectáculo? Lo cierto es que ni la utopía de fibra óptica de don Pedro ni el voluntarismo leninista de don Pablo tienen votos suficientes, ni juntos ni por separado, para formar un gobierno estable.
Telares sin lanzadera
Hoy también se cumplen cincuenta años de un acontecimiento menos influyente y sin duda menos mediático que la llegada del hombre a la Luna pero que determinó, sin que lo supiéramos entonces, el marco referencial en que habría de desenvolverse nuestra biografía posterior como ciudadanos del estado español.
Relatos
Cincuenta años después, el escepticismo es alentado y sostenido en esta parte del mundo por gentes a las que no se puede calificar sino de idiotas; minorías muy ruidosas y tenaces que tienen a su disposición toda la información posible y gozan del uso de tecnologías que no existirían sin la carrera espacial pero que encuentran guay provocar a la audiencia con su ignorancia.
Raquel se hace un ‘selfie’
El caso de la diputada riojana parece un experimento de laboratorio. Su conducta cimarrona ha sido reprobada por la dirección de su partido pero en verdad no ha hecho otra cosa que imitar a su líder, que intenta conseguir lo mismo en el gobierno nacional. El chirriante comportamiento de doña Romero es el de una fiel y aventajada prosélita.
Los ‘savateres’ de verano
Claro está que nadie hace caso a los ‘savateres’ de verano, y menos que nadie los partidos a los que estos apelan y de los que son estrellas invitadas en los mítines electorales. Eso debe doler; los políticos les hacen creer que sus lecciones son inspiradoras hasta que llegados a la cuestión medular de la política, que es el poder, dejan de ponerse al teléfono.