Cualquiera puede perpetrar una pifia en los últimos días de julio, por ejemplo, cortocircuitar el sistema que tiene en funcionamiento del tinglado y, en su desconcierto, oír a quienes han de repararlo: déjalo para después vacaciones. Hasta septiembre, el mes de los malos estudiantes.
Como en un espejo
Así que bien puede decirse que la feliz pareja formada por don Pedro y don Pablo se conoció en un accidente de tráfico en el que ocupaban los vehículos que colisionaron de frente mientras las dos familias hacían turismo en las venerables ruinas del felipismo.
Operación ‘Reencuentro’
‘Pepé’ y ‘pesoe’ son dos fincas contiguas cuyos propietarios discuten a veces por cuestiones de lindes y otras minucias de vecinos pero que ahora tienen el objetivo común de librarse de los okupas que les han arrebatado parte del terreno y les están saqueando la fruta. Populistas, indepes, regionalistas de todo pelaje, hala, a los márgenes del predio constitucional de donde nunca debieron salir.
Una guerra antigua
Es como si un aficionado a la historia antigua se encontrara en el patio de su casa a dos vecinos que pelean a garrotazos creyendo ser Aquiles y Héctor. Y ahí estaban, zurrándose de lo lindo don Sánchez y don Iglesias, en medio del parlamento convertido en el teatro de un festival de verano. Ambos ataviados con el raido atrezo del pasado pero intacto el odio que alimentó la relación de las dos corrientes de la izquierda desde los albores del movimiento obrero.
Nadie lo sabe
Si se celebrara uno de esos referendos al que nos hemos vuelto tan aficionados en el que se preguntase a la parroquia qué prefiere, un gobierno de tal o cual color o una economía que funcione, cuestiones que son indendientes una de la otra, adivinen por qué se inclinaría el buen pueblo. Hay pruebas empíricas de cuál sería la respuesta.