Ninguna broma sobre esta organización territorial que ha deparado cuatro décadas de paz democrática, crecimiento económico y equilibrio social, El estado de las autonomías también creó una clase política de segunda división, extensa y fragmentaria, aferrada a las prebendas que deparan las instituciones regionales y que, ahora mismo, parece tener en sus manos el destino del país.aunque no haya resuelto las pulsiones de fondo para la que fue creada.
Retorno a la historia
La pugna entre la leyenda y la historia sigue viva y probablemente no hay acontecimiento contemporáneo más propenso a la leyenda que este que hoy ocupa las tertulias de entretenimiento en la tele y las yermas páginas de los periódicos. ¿Dónde estaba usted cuando Neil Amstrong y Buzz Aldrin daban saltitos sobre lo que parece una alfombra de sal en un escenario vacío?
Un sueño en rojo y blanco
La intrigante pregunta es qué obliga en una capital de provincia de más cien mil habitantes, desarrollada, dos universidades y alto nivel de vida, a que todos los ciudadanos sin distinción de género, clase y edad se atavíen durante ocho días con un uniforme de camiseta y pantalón blanco orlado con faja y pañuelo rojos y zapatillas del mismo color, aditamentos de los que nadie conoce su origen ni función prístina.
Una leyenda griega
Lo intrigante de la situación es la mansedumbre con que el electorado griego ha volcado su apoyo a la derecha responsable de la fraudulenta crisis con la que tuvo que lidiar don Tsipras. Como en el famoso microrrelato, cuando los griegos despertaron del austericidio, el dinosaurio que los había engañado y saqueado seguía ahí, listo para hacerse con el mando que los votantes le han entregado sin dudarlo.
Porteadores
Logística es la palabra. El traslado de magnitudes inimaginables de chucherías –tostadoras de pan, biblias y coranes, prendas de lencería, repuestos de automóvil, cápsulas de café expreso- producidas en quién sabe dónde para depositarlas al otro lado del planeta donde esperan ignotas colonias de consumidores sobreexcitados por una propaganda global