Todos los indicios apuntan a que estamos en un momento de ruptura con lo que se ha llamado el régimen del 78, en gran medida por efecto de la crisis económica global y por la irrupción de una nueva generación que no comparte ni la experiencia ni la perspectiva de sus padres. Así que ni siquiera un retorno tendencial al bipartidismo y un improbable acuerdo entre los dos partidos mayores nos devolverán a la situación de partida.
Justicia para los de Alsasua
Una de las misiones del gobierno que salga, si sale alguno, de las urnas debería ser la calidad democrática del país, que pasa por una revisión del código penal y sus procedimientos y aplicaciones, y la restauración de la independencia real de los jueces. No es de recibo que un prejuicio ideológico o político, inducido por el gobierno y sus instrumentos legales (fiscalía y policía) determine la naturaleza del delito imputable y la dimensión de las penas.
Divagación
Los ‘indepes’ catalanes se llevarían una sorpresa mayúscula si pensaran que sus sofisticadas demandas de clase media se nutren del mismo malestar que alimenta a los manifestantes de Quito, Santiago de Chile o Hong Kong. Pues bien, los dueños y administradores del dinero mundial sí han detectado una inquietante identidad compartida en todas estas manifestaciones del malestar planetario.
El día de la momia
Un poco más de la mitad de los españoles creemos que la exhumación era un acto necesario y exigible, pero la otra mitad encuentra que es indiferente o se oponen a ello. La momia, a la postre, es un talismán, venturoso o aciago según cuándo, cómo y para quién.
Memorando de entendimiento
El relato da noticia de que la democracia es solo un componente, y no el más importante, en la estructura de la unioneuropea. Las elecciones, los cambios de gobierno y los referendos son el telón de fondo de un escenario inamovible dominado por un contrato leonino entre acreedores y deudores, que ninguna voluntad nacional expresada en las urnas puede alterar. La democracia es populista; los contratos, constitucionales.