Los negacionistas quieren habitar en la oscuridad, un lugar cálido como el claustro materno, donde reina la inocencia, la esperanza y la irresponsabilidad. El negacionismo es propio de mentes menguadas, y para que adquiera rango de fuerza política, como está ocurriendo, es necesario que sea promovido y estimulado por intereses muy potentes.
Distopías y presagios
El nihilismo de Houellebecq no es inédito en la literatura reciente; al contrario, en su ámbito lingüístico tiene un precedente de insuperable calidad en Louis-Ferdinand Céline y, por lo que llevamos visto históricamente, es una dolencia que desemboca en el fascismo, un régimen que, al parecer, tiene virtudes balsámicas para aplacar la ansiedad de los nihilistas. ¿Cómo funciona este proceso de desarraigo y negación que nos conduce al fascismo?
Pronunciamiento
Muy chungo tiene que percibirse el futuro de la monarquía española si su defensa requiere la movilización de esta guardia pretoriana de vejetes libres e iguales, y desocupados, habría que añadir, la mayor parte de los cuales con seguridad ni siquiera ha hecho la mili.
El cirujano de hierro
Los programas de entretenimiento de la tele son también granjas de crianza ideológica que gestiona el productor/presentador del talk show, el cual trae a su vera a amiguetes de confianza, no muchos ni muy variados, para que luzcan en pantalla y le bailen el agua. Así que, como el público sabe, hay entretenimiento de derechas y de izquierdas.
Torturas gramaticales
Los viejos estamos de salida, sea o no empujados por el covid19, pero vale la pena preguntarse qué experiencia cívica y política extraerán los jóvenes de este trance. Las consecuencias de la pandemia son por ahora imprevisibles pero ciertamente les va a tocar a ellos encararlas y administrar la sociedad resultante. Señalar esta obviedad no significa criminalizar a la juventud, como se han apresurado a denunciar las cluecas y los cluecos de guardia en esta sobreprotectora sociedad.