Una realidad que parece un escenario de teatro y un personaje que se ajusta a las expectativas del público, el cual ha renunciado a todo menos a reírse de la realidad y de sí mismo. Madrid es Gotham bendecido por un sol espléndido en el cielo azul, de cuya imagen no podemos apartar el rostro riente de doña Ayuso, ni tampoco la sensación de catástrofe que inspira.
La salud es lo primero
Frau Merkel, la patrona de Europa, ha dicho no a la suspensión de las patentes de las vacunas. El argumento consabido es que las patentes son el sustento de la innovación en la industria farmacéutica, afirmación desmentida por los hechos cuando se ha visto que la presión de la pandemia ha producido innumerables vacunas en un tiempo récord, algunas de países inimaginables como Cuba.
Elogio de la mariposa
Don Iglesias deja tras de sí, una victoria aplastante de la derecha en cuyas filas se encuentran quienes le hostigaron sin tregua y el amenazaron con plomo, un gobierno de coalición en precario y una organización partidaria hecha añicos, descabezada y probablemente desmoralizada cuando se ve abandonada por la pila atómica que le daba vida.
Madrí se independiza
La aplastante, y por lo demás previsible, victoria electoral de doña Ayuso revela que los madrileños están encantados de haberse conocido. Los datos económicos de la comunidad son malos y los sanitarios peores, para no mencionar la desestructuración social que significa la desigualdad rampante, pero han descubierto el orgullo de tomarse una cañita en una terraza bajo el límpido cielo de la capital.
Reflexionar es de tontos
Alguien debería contar a don Iván Redondo o a quien corresponda que la derecha se prepara para una impugnación de las elecciones en el improbable caso de que gane la izquierda (tanto más improbable si las ayudas que recibe son las reflexiones de don Tezanos).