Fíjense en el careto de ese tal Zuckerberg, que parece una creación en 3D y que ha construido un artefacto llamado muy propiamente Metaverso, en el que no solo construiremos realidades virtuales de innumerables colores y sesgos sino que permitirá que nos socialicemos en ellas. Adiós al linaje, a la familia, a la nación, a la historia, al vecindario. Adiós al relato, en último extremo.
Asuntos corrientes
La globalización, que ha inutilizado el ‘bancoespaña’, podría verse como una suerte de ‘godzilla’ que en su avance destruye las quebradizas estructuras de la sociedad y pone en evidencia la miseria crónica de sus afanosos habitantes. La corrupción nos devuelve en cada circunstancia a las esencias de la raza.
Cuidado, los podemitas cocean
Los jueces podrán apreciar que los podemitas el alii, por más dialogantes que parezcan, son de patada fácil, incluso fuera del horario de oficina, pero al mismo tiempo habrán de ponderar la altura del presunto agredido porque, si bien es posible soltar una patada en la rodilla a quien está enfrente, darla en el estómago a quien presuntamente está pegado a ti como un lapa para hacerse un selfi exige ciertas habilidades en artes marciales que no sabemos si están al alcance de alguien de la talla física del acusado.
Almodóvar y el espíritu de la transición
‘Madres paralelas’ es sin duda un manifiesto político en el que se funden, en dos discursos argumentales entrelazados y envueltos en compasión, la defensa de la libertad, la que anida en el cuerpo y en los sentimientos, siempre azarosa y contradictoria, y una vindicación de quienes fueron asesinados para acabar con ella. Carne y huesos, presente y pasado, atados por lazos indestructibles.
Daria entre dos mundos
Las ficciones deben contar historias interesantes y probablemente no hay en este momento nada más digno de interés que la migración. La peripecia de los migrantes está transformando el occidente europeo y poniendo a prueba a sus sociedades acomodaticias y ensimismadas. Sin duda, la migración va a ser una fuente de buena literatura y la novela de Yakovenko diríase que es una prometedora y muy apreciable avanzadilla.