Racionalista o fanático, el juez instructor es un severo riesgo para el imputado, sea este culpable o inocente, y sea lo que sea, don Zapatero no va a librarse de ser paseado por la plaza pública con sambenito y coroza.
Nombres delirantes, lenguaje triturado, realidad mutante
Y no lo tiene fácil, a menos que tenga un plan preconcebido, como su colega don Peinado. La realidad se expande y se diluye, y la gramática se descuajaringa.
Crónica de la España hueca
Registro de la conversación entre el sospechoso y su madre, de noventa y seis años, vecina y residente de Arroyobarco del Guijuelo, realizada por Homeland Security Investigations (HSI), agencia federal de investigación criminal del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, entregado en fecha del corriente a la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) del cuerpo de la Policía Nacional de España por si fuera útil para las investigaciones en curso o en un futuro.
Anatomía de un golpe de estado 3.0
Tendremos que acostumbrarnos a que dirigentes de primer nivel se sienten en el banquillo más por lo que son que por lo que han hecho. La desconfianza hacia la política se traslada a los tribunales, que consecuentemente se politizan. De alguna manera, el último peldaño de la política es la corte de justicia -en cheli, ir p’alante- y algo hemos avanzado porque no hace tanto que la ultima ratio y sin tantas cautelas era el paredón de fusilamiento.
El sol no sale siempre
La conversación se convierte en una suerte de amenidad terminal. Quizá no lleguemos a ver la caída de Sánchez, mientras nos dejamos acariciar por la placidez de la naturaleza. Un gato atraviesa el césped a sus asuntos sin apartar la mirada de los tres extraños. Un milano sobrevuela sus cabezas. Esta semana va a hacer buen tiempo. Hasta el viernes, que lloverá.
La caída del imperio y otras amenidades
Nadie hubiera dicho entonces que el fin de la historia, decretado a principios de los noventa para abrir paso a la globalización neoliberal fuera a terminar, apenas treinta años más tarde, en un arcilloso mapa de imperios enfrentados por la posesión de nuevos territorios: Ucrania es mía; Taiwan, mía; para mí Groenlandia, y por ahí seguido.