Los gigantes de Pamplona

Posted by on Jul 22, 2016 in Miradas |

Fiacro Iraizoz fue un prolífico escritor pamplonés de principios del siglo pasado, vertido hacia el género chico en el teatro, que ha dejado una sola obra memorable, al menos para los ya no cumpliremos sesenta, un poemilla ramplón titulado Los gigantes de Pamplona, dedicado a los muñecotes de cartón de la comparsa municipal. Yo lo escuché de niño en la recitación de mi abuelo Benjamín y, si no me engaño, fue mi primer contacto con eso que luego hemos llamando poesía. Empieza así, con garbo y solemnidad de marcha triunfal: ¿Oyes las notas vibrantes/ de esa gaita tan chillona?/ Pues espera unos instantes,/ que vas a ver los gigantes…,/ los gigantes de Pamplona. Las figuras de cartón y el poemilla que las ensalza han asaltado mi deteriorada conciencia mientras divagaba sobre lo que están haciendo estos días nuestros políticos. Una danza rudimentaria y estática en la que giran sobre sí mismos y se cruzan unos con otros sin mirarse ni hablar entre ellos para terminar todos alineados en las posiciones de partida de acuerdo con un protocolo preestablecido cuando la dulzaina concluye la murga. Y vuelta a empezar en la siguiente ronda. El poeta Iraizoz quiso que sus lectores comprendieran la razón de este comportamiento mostrenco y se mostró didáctico: ¡Es un rey! ¡Y qué elegante!/ ¡Cuánto adorno! ¡Cuánto fleco!…/ ¿Ves qué serio y qué arrogante?/ Pues bien, por fuera es “gigante”,/ ¡pero por dentro… está hueco!/. E insistía en la estrofa siguiente, premonitoria: ¡Hoy es pronto todavía!/ ¡Tal vez te acuerdes un día/ del gigantón de Pamplona,/ al ver bajo una corona/ una cabeza vacía/. Ahora sé que este sesgo anarquizante y pedagógico era el que empujaba a mi abuelo a leerme el poema. La comparsa de gigantes y cabezudos es una institución entrañable en mi ciudad, data de 1860 y es más antigua que el monumento a los fueros, el cual nos recuerda las ventajas fiscales que disfrutamos los censados en este territorio. Los gigantes son un grupo multirracial de cuatro parejas de reyes y reinas que representan a los cuatro continentes (no contaron con Australia) y junto con la legión de monjas y curas exportados como misioneros a todos los rincones del mundo, constituyen la aportación avant la lettre de esta provincia a la globalización. Creo que he perdido el hilo del discurso y estoy en un callejón sin salida. Vuelvo sobre mis pasos  y topo de nuevo con la comparsa de gigantes. Esta vez, la hierática pareja de reyes tiene las caras de Mariano Rajoy y Ana Pastor. Quizás tenga que hacérmelo mirar. Pero, hasta donde sé, el provincianismo no se cura. (A Andoni Iribarren,  vecino muy querido, que durante cuatro décadas sostuvo sobre sus...

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Plagio

Posted by on Jul 21, 2016 in Miradas |

Tengo para mí que ese oso color panocha que con suerte va a ser el nuevo presidente del mundo se adueñó de su consorte no porque fuera una virtuosa de la oratoria sino porque es un bollazo de tía. Neumática, me recuerda mi amigo Conget que se llamaban a estas chicas en el mundo feliz de Aldous Huxley. El ascenso de Donald Trump es uno de esos misterios inabarcables para nuestras tradicionales herramientas intelectivas, así que los analistas han dejado de lado la categoría para distraerse en la anécdota: Melanie Trump ha plagiado a Michelle Obama en su discurso de salutación a sus partidarios. La noticia viene acompañada de fotografías de la señora Trump de frente y por detrás para que queden de manifiesto las virtudes que acreditan a la esposa del candidato. Lo que predica Trump es opulencia, y la opulencia es en primer término plástica, no literaria. Luego está la cuestión del plagio. Es este un asunto muy serio en las culturas meritocráticas de las democracias atlánticas, que ha llevado en más de una ocasión a la vergüenza y a la retirada de un candidato o de un cargo público, pero a los mediterráneos no nos dice gran cosa, nada desde luego que pueda corregir la intuitiva admiración que la señora Trump despierta en el patio de butacas. Tú puedes plagiar lo que quieras, chata, diría un piropeador de zarzuela. El descrédito del plagio entre nosotros brota de la ausencia de materiales originales que plagiar.  “Queremos que nuestros hijos en esta nación sepan que el único límite a tus logros es la fuerza de tus sueños y tu voluntad de trabajar por ellos”, este fue el fragmento presuntamente pirateado por la señora Trump del discurso de la señora Obama. En el país de Quevedo, Góngora y Gracián, un período oratorio como ese provocaría en la audiencia, como mucho, un perplejo arqueamiento de cejas. La última vez que lo intentó Rajoy tuvo que ilustrarlo con la imagen de una niña para que lo entendieran sus votantes, la cual al final terminó siendo la niña de El exorcista, pero eso qué importa. En adelante, Rajoy comprendió que era ocioso esmerarse en la retórica para conseguir votos y ganar elecciones y recortó drásticamente, como todo lo demás, su oratoria hasta convertirla en una manifestación espástica: “España es una gran nación y los españoles muy españoles y mucho españoles”; “Esto no es como el agua que cae del cielo sin que se sepa exactamente por qué”; “Un vaso es un vaso y un plato es un plato”; “Es el alcalde el que quiere que sean los vecinos el alcalde”. ¿Quién demonios va a plagiar eso? El ascenso de Rajoy y de...

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Preludio

Posted by on Jul 20, 2016 in Miradas | 2 comments

Dos diputados de izquierdas –el socialista José Zaragoza y el podemita Manuel Monereo- se han enzarzado con ganas en la sesión de constitución del congreso. Tienen cuentas pendientes, según parece, todas muy interesantes para sus electores: que si la pinza de Anguita, que si la cal viva de Barrionuevo y Vera, cosas así, de plena actualidad e importancia universal. Una trifulca de tarantos y montoyas. El cemento de la opinión pública esta teselado de anécdotas y esta fue ayer una de las más publicitadas. Otra fue la camiseta vindicativa del diputado Diego Cañamero, trending topic que nos trae aromas vintage de campo irredento, reforma agraria pendiente y anarcosindicalismo andaluz. Lástima que nuestro iPad no tenga una app Gerald Brenan para disfrutar de este videojuego en su justa medida. En esta ocasión, al parecer, el bebé de Bescansa ha salido del periodo de lactancia y no ha comparecido en el hemiciclo. Le deseamos que crezca sano y fuerte, no como la niña de Rajoy, a la que devoró su padre. Entretanto, el mencionado Rajoy ha colocado a una cocinera de toda su confianza al frente del parlamento y ha colonizado sus órganos de gobierno con el mero magnetismo de la nada. El ciudadano Rivera, como era previsible, se ha rendido a sus encantos y los nacionalistas periféricos le han hecho la cobra, como se dice ahora, a un hipotético gobierno alternativo de izquierdas votando en blanco, es decir, votando al pepé. Zaragoza y Monereo van a tener tiempo y ocasión para continuar con sus quisicosas durante la legislatura, igual que los republicanos tuvieron cuarenta años de exilio para dirimir sus cuitas. Cuando terminó la hibernación, habían desaparecido. La próxima anécdota, esperada por la afición, es la rendición de Sánchez: ¿se cortará las venas?, ¿se dará un cabezazo contra la pared?, ¿aceptará la copa de cicuta que le ofrece un coro de adversarios? A quién le importa. Las tragedias modernas están despojadas de catarsis. Un par de minutos de telediario y a otra cosa. La historia principal ocurre en un nivel más profundo del escenario, sin acompañamiento musical y casi en la penumbra. En un contexto internacional que pone los pelos de punta, el tenaz y contumaz Rajoy hace tabula rasa de la corrupción política, la desigualdad social y el descrédito institucional acumulados durante su mandato y formará un gobierno a su medida, inepto, pero no más que la oposición que tiene...

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Juegos de indígenas

Posted by on Jul 19, 2016 in Miradas |

En los remotos tebeos de mi infancia tengo leído que los indígenas, que iban en taparrabos y tocados con plumas, se negaban a dejarse fotografiar porque creían que la cámara les robaba el alma. Hay cierta lógica en esta renuente actitud, digamos, primitiva. Los indígenas, lo que quiera que signifique esa palabra, parecían habitar un universo compacto y ordenado, en el que cuerpo y alma vivían en armonía y permanecían juntos como precondición para mantener cerrada la puerta al caos. Me imagino que esta actitud empezó a cambiar cuando el primer indígena aceptó una propina por posar para el fotógrafo y dejó de ser indígena para convertirse en la imagen de un indígena. Y hasta aquí hemos llegado. Ahora, las imágenes de lo que somos, o que portan nuestra alma, para decirlo en primitivo, son objeto de un tráfico incesante en toda clase de soportes físicos y virtuales, en un mercado abierto y universal, hasta el punto de que, no solo representan la realidad más fielmente que la realidad  misma sino que la suplantan con ventaja. Hoy, no tenemos más alma que nuestro perfil de facebook, de manera que el cielo o el infierno no son más que un inabarcable banco de datos virtuales en el que navegan iconos que dicen ser nosotros mismos. Dante se volvería loco si tuviera que recorrerlo. El negocio para el fotógrafo del salacot empezó el día en que el indígena, enamorado de sí mismo, se dejó fotografiar sin contraprestación alguna y, entre grandes risas, llamó a sus familiares y amigos de la tribu para posar juntos ante la cámara y solo la abuela centenaria se negó. Ese día los poseedores de la cámara fotográfica (de los medios de producción, dirían los marxistas) se adueñaron del tinglado y los demás quedamos en taparrabos. En Madrid, la asociación de propietarios de gimnasios ha tardado menos de dos horas en cubrir la demanda de tres mil jóvenes modelos potenciales, mujeres de entre veinte y treinta años, para publicitar las virtudes de sus establecimientos. Las aspirantes recibían un bono para la utilización durante un mes del gimnasio a cambio de ceder a perpetuidad su imagen, que podrá ser explotada sin límites de tiempo en toda clase de soportes para los fines marcantiles del establecimiento. Esto ocurre con la complicidad de la gobernadora de la provincia, que ha promovido la campaña de captación de las aspirantes como si fuera un programa público de promoción deportiva, ocultando el carácter extractivo que encierra. Entretanto, los aforados correligionarios de la gobernadora juegan hoy en el parlamento al decimonónico juego de las sillas, como adolescentes ociosos y malcriados, fingiendo ser indígenas adánicos, como María Antonieta jugaba a ser campesina en...

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Fe de vida

Posted by on Jul 18, 2016 in Historias |

El 14 de septiembre de 2000, José Ramón Recalde, ex consejero del Gobierno Vasco, abogado y profesor universitario, intelectual de izquierda y connotado antifranquista, recibió un balazo a quemarropa en la mandíbula disparado por un pistolero etarra que de milagro no acabó con su vida.

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