«Lo voy a decir. Creo que hay que empezar a superar que hay gente a la que no le gusta leer. Y encima no sois mejores porque os guste leer. Leo cosas, sí, porque me interesa ese tema en específico, pero no me cojo un libro y me leo una historia en mi cama y no pasa nada. Hay que superarlo. No a todo el mundo le gusta leer».
Los inmortales hablan de sus cosas
Y así, asegurada la cuestión militar, Putin y Xi pudieron hablar con calma de lo que verdaderamente les interesa, que es lo que preocupa a todos los vejestorios: la inmortalidad.
El correcaminos y los coyotes
Don Sánchez y su gobierno se enfrentan a la hidra de Lerna y quizá necesitarían algo más de ayuda que el miedo de sus votantes a la coalición reaccionaria. Para eso haría falta un discurso más robusto, más frecuente y más convincente, y la entrevista televisiva no respondió a estas expectativas.
Tambores de guerra
Los políticos europeos tragan un sapo cada vez que tienen que explicar a sus votantes el tránsito del estado del bienestar al estado del malestar pero lo ven inevitable.
El alcalde de Valtierra y otros síntomas aciagos
El alcalde sabe lo que ha dicho y también lo piensa su entorno político y con toda probabilidad los votantes que lo han puesto a la cabeza del consistorio, así que si alguien se ha sentido ofendido es un tiquismiquis.
Ladridos
De una proveedora de ideología más o menos de baratillo no se espera que argumente como Karl Marx o Isaiah Berlin pero, vamos, un tono sosegado y cierta sutileza en el razonamiento sería de agradecer en la audiencia porque a nadie le gusta imaginar que, en caso de que la ideóloga y los suyos lleguen al poder, vamos a ser gobernados por una jauría. Esperanza fallida.