Viene este galimatías a cuento de una cojudez que trae la prensa según la cual el presidente del parlamento regional castellanoleonés, un tal don Fuentes, ha decidido ocupar como inquilino el apartamento residencial que, por alguna razón no explicada, forma parte del edificio sede de la institución que preside. No hay acción más expresiva de la ocupación de un espacio que plantar en él la cama, el orinal y el fuego del hogar, y si se es presidente de un parlamento, se es a todos los efectos.
Borboneando
Los partidos que se disputan la sombrilla real para protegerse ellos mismos de las inclemencias veraniegas son los así llamados constitucionalistas. Y es que hay confianza. A ninguno de los otros partidos del arco parlamentario -separatistas, populistas, republicanos, etcétera- se les ocurriría enredar con un artefacto que básicamente quieren abolir.
Policías y/o matones
El rejonazo de hoy es la desenfadada tertulia digital de un centenar y pico de policías municipales de Madrid en la que un grupito de ellos se complacía en verter expresiones de odio contra la ex alcaldesa de la capital y los inmigrantes, amén de elogios a Hitler, en un lenguaje tabernario.
Sociedades enfermas
Los crímenes cometidos por razones políticas tienen partidarios entre gentes que no los han cometido ni lo harían nunca y entra dentro de su lógica que expresen la complicidad con los autores, no importa el daño renovado que hagan a las víctimas, si prevén que no tendrá consecuencias penales.
La sociedad civil (epílogo)
Estas organizaciones surgen de diversas formas de malestar socialmente generalizado y difuso, que consiguen hacer visible y al que dan una respuesta sintética y aparentemente al alcance de la mano. Mucha presencia en la calle, consignas rotundas y obvias, escasa urdimbre organizativa y débil responsabilidad de los participantes son los rasgos de estas movidas, paraíso de los activistas, que por último han de delegar en los partidos el cumplimiento de sus fines.