Pero este escribidor sí ha celebrado el ‘brexit’ y lo ha hecho de la manera más feliz imaginable: riéndose a mandíbula batiente en diálogo con la última novela de Ian McEwan, ‘La cucaracha’: una fábula desternillante de apenas ciento veinticinco páginas, que se inspira en Kafka y en Swift para ilustrar sobre la absurda deriva que ha llevado al Reino Unido al lugar donde ahora está.
El estado en el bolsillo
Hoy, la expresión el estado en la cabeza está en desuso y bien podría considerarse una broma o incluso un insulto si se aplicara a alguno de los personajes de cabeza hueca, otra expresión en desuso, que engrosan nuestra clase política, los cuales, además, ni siquiera necesitan disimularlo.
Irse
Pertenezco a los que han creído que el ‘brexit’ no tendría lugar porque alguna forma de enjuague político y administrativo entre las partes terminaría por encubrir y aliviar la aparente crudeza del divorcio y, en efecto, el interminable proceso habido entre junio de 2016, en que los brexiters ganaron en el referéndum a los remainers por un apretado margen de 1,8 puntos, hasta ahora mismo invitaba a creer –muchos británicos lo creían también- que el proceso era reversible.
El huevo del dinosaurio
El coloquio, en realidad, fue un diálogo entre el maestro y el pupilo en el que el primero advirtió al segundo de que el país está ante un amenazante cambio de régimen, como cuando la república, y que la solución es una versión actualizada de la ‘ceda’ a la que venimos a llamar ‘españa suma’ bajo el liderazgo del naciente ‘gilrrobles’.
La katana
Es una historieta muy conocida. El guerrero samurái taja con la espada el cuello del adversario y la cabeza de este permanece sobre los hombros hasta que hace un movimiento para seguir en la lucha y el sistema nervioso le advierte de que está muerto, se desploma y la cabeza rueda libre y yerta por el tatami.