Un joven salta de las gradas vacías del estadio para hacerse un autorretrato junto a Messi, corretea por el pasto, dribla a este y al otro, interrumpe el juego de los donfiguras y sale exultante de la escena en manos de los guripas de seguridad. Sus declaraciones son eufóricas a pesar de que no ha conseguido su objetivo y la hazaña puede costarle una sanción penal.
Arte huidizo
El instinto plástico de Javier Mina extrae significación de los objetos que nos rodean y que para la mirada habitual están fundidos en el paisaje y resultan indistinguibles. Mina los rescata de esa normalidad a la que han sido condenados por nacimiento y les otorga una vivaz autonomía artística, una especie de aleteo, que por lo demás solo se refiere a sí mismo.
Feminismo infeccioso
La denuncia del 8-eme y la instrucción judicial subsiguiente, de haberse llevado a término, tenía como objetivo obvio derribar al gobierno, pero el impulso procede de un discurso anterior que identifica el feminismo con un grave peligro social y, pandemia mediante, con una fuente de infección orgánica.
El fin del mundo
A la edad de quien teclea estas líneas, la memoria le ofrece el pasado como un mosaico inabarcable e ininteligible, salpicado de calvas de las que han desaparecido muchas teselas que habrían de componer el cuadro. A menudo estas piezas se desprenden ante sus ojos mientras vaga por la calle.
Juramentos creativos
Jueces del constitucional han decidido echar un competente vistazo a la denuncia de la derechona para despojar del escaño a una treintena de diputados de la cáscara amarga. El motivo: la creatividad de la que estos electos hicieron gala en la fórmula de juramento o promesa del cargo.