A la vista del documento de Juan Carlos I, se ve que los Borbones tienen ya una acrisolada experiencia en este tipo de reales declaraciones de despedida que muestran tres rasgos característicos: a) el rey se va circunstancialmente pero no del todo ni para siempre pues un miembro de la familia recogerá el testigo en el futuro; b) su partida no se debe a que sean responsables de nada, y c) lo hacen como una concesión al servicio del país.
La imaginación estéril
Leer másHace un siglo
Leer másArde Siberia
El lector ya habrá adivinado a estas alturas que el autor necesita un descanso. Así que, en las próximas semanas, las entradas de esta bitácora serán más espaciadas y al albur del buen ánimo del personaje que las perpetra. Todavía queda cerveza en el frigo y el mundo es más tranquilizador a través de las ranuras de la persiana. Buen verano.
El negro de alma blanca
Don Ndongo es el frijol en nuestra tarta progre de prejuicios raciales. Al sumarse a vox y demostrar que puede ser tan zafio y brutal como sus jefes blancos, don Ndongo alcanza el estatus de ellos, se vuelve blanco y, como se diría en un lenguaje políticamente correcto, rompe un estereotipo racial.