‘Fascista’ es una reliquia del cementerio léxico del siglo pasado, igual que ‘comunista’, término que aplica doña Ayuso, en justa reciprocidad, a sus adversarios. Ambos son ‘significantes vacíos’, que diría la pareja Laclau-Mouffe, inspiradora de los primitivos podemitas. Lo que no imaginaban los marxistas gaseosos es que la derecha iba a apropiarse del invento y utilizarlo con notable pericia y ventaja.
Profes, metafísicos y guerrilleros
Los dos profes a la cabeza de las izquierdas madrileñas compiten por el mismo espacio y se enfrentan a una dama boba, con una ejecutoria gubernativa plagada de errores y extravagancias. Probablemente, los profes perderán el lance ante la dama. Don Gabilondo y don Iglesias son distintos y distantes, por talante, por edad, por visión del mundo.
La osamenta del estado
Propiedad y guardias de la porra, y nada de otras funciones adheridas al estado, como educación y sanidad públicas y demás gasto improductivo. Llegados a esta casilla, la oferta política trumpista es la más competitiva y ventajosa, y en dirimirlo va a consistir la inmediata batalla de Madrid.
La ‘tercera españa’
La torrentera del discurso político nacional está trufada de cantos rodados que van dando tumbos con la pretensión de explicar el sentido de la corriente pero que a la postre no muestran más que su propia naturaleza de cuerpos opacos, romos y pesados. Uno de los más conspicuos pedruscos que pueden encontrarse en este yacimiento sedimentario es ‘tercera españa’, que intenta distinguir, o mejor inventar, una cepa celtibérica que no es ni ‘roja’ ni ‘azul’.
Corruptos y corruptibles
Doña Arrimadas y la iglesia reformada fundada por don Rivera se marcaron como misión librar a la aldea de la corrupción, pero después de convivir un tiempo con sus habitantes y no conseguir ninguna conversión, como no la consiguió Brodie entre los yahoos, se dieron cuenta de que, caramba, los del pepé no son muy distintos a los misioneros del hábito naranja.