Todo el mundo sabe que esta vez va la vencida, afirma el presidente catalán en un tono que recuerda el juramento de lealtad de los pilotos kamikazes al dios emperador.
El vacío
El camposanto de mi ciudad no es muy interesante. Lo más llamativo es que reproduce el urbanismo y la estética del mundo de los vivos.
Y llegó la bronca
Los atentados de la yihad solo consiguen poner en evidencia las costuras de una sociedad amenazada por el tribalismo de sus elites y la mediocridad de su clase política.
Amor por la ciudad
El opúsculo que ha aparecido hoy entre otros despojos de imprenta lleva un título atrozmente cursi, Amor por la ciudad, un atadillo de crónicas de paseante por La Habana del que es autor Alejo Carpentier.
El clown
Don Rajoy y sus explicaciones sobre la corrupción en su partido, como Charlie Rivel y su aullido, están definitivamente acuñados como términos de un sintagma indestructible.
La virgen y el elefante
Las religiones son un código de señales y los clérigos no pueden permitir que se transmuten significantes y significados porque se quedan sin función en el mundo.