La gatera

Posted by on Oct 16, 2015 in Miradas |

¿Dónde está la puerta? O la gatera, si se prefiere. O la escotilla, o la trampa. Podría ser el título de un entretenido juego de rol aplicable a los honorables y excelentísimos ciudadanos y ciudadanas en cuyas manos ponemos nuestro destino cada cuatro años. Todos juran el cargo con el rabillo del ojo puesto en los negocios que pueden sustanciar durante su permanencia en la poltrona y el agujero por el que escaparán hacia un mundo mejor cuando las urnas les retiren la confianza. Los partidos son asociaciaciones de prestidigitadores. Para algunos, la luz del escenario se enciende sin que hayan conseguido encontrar la salida y aparecen ante el público con el truco a medio desarrollar, con grave riesgo de que despierte el interés del fisco o de la guardia civil. Así que, simplemente, se esfuman, si pueden, cuando aún están a tiempo. Es lo que ha hecho ese parlamentario madrileño que ha preferido renunciar a su escaño antes que declarar su patrimonio. Inesperadamente, la poltrona deja de ser una oportunidad y se convierte en un lastre, así que, hola y adiós. Y a los votantes, a las ideas, al servicio público, a la entrega al pueblo, que les den. Ahora ya sabemos por qué el PP quería eliminar del currículo escolar la asignatura de Educación para la ciudadanía. Mucho mejor la clase de religión, donde puedes salir de cualquier lío por la puerta del confesionario. No todos, ni todas, sin embargo, tienen la mala suerte del parlamentario madrileño. Ahí está la ex presidenta de mi pueblo, de la que ya se ha hablado aquí hace un par de días: una bromatóloga, en todas las acepciones de la palabra, que anunció en su retirada que se iba de la política “sin puerta trasera ni puertas giratorias» y ha aparecido, hale hop, investida (y remunerada) como consejera de una empresa de televisión digital (semipública, en el sentido que su dirección está colonizada por cargos a dedo del poder político-económico, empezando por el presidente de la compañía). Por cierto, soy abonado de la plataforma televisiva que va a pastorear nuestra ex, y es un cascajo: cara, reiterativa y huérfana de creatividad y servicio. Aunque la nueva consejera tiene experiencia en la gestión de esta clase de instituciones en declive, y, en ese sentido, es posible que haga un buen trabajo en su nuevo empleo. Ya lo hizo con la caja de ahorros provincial, ahora liquidada, y recibió por ello, entre otros reconocimientos en cash, un doctorado honoris causa por una universidad jesuítica a donde acudió del bracete del banquero que compró la caja de ahorros a precio de ganga. En un mundo lleno de agujeros, solo los tontos se...

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Palacios vacíos

Posted by on Oct 15, 2015 in Miradas |

La Casa de Correos de Madrid se erigió en las primeras décadas del siglo pasado, en una época de bonanza económica, para albergar la central de comunicaciones del país. Es un edificio modernista, de líneas rectas y ornamentadas, como un castillo escurialense de fantasía (que lo distingue de las líneas curvas y voluptuosas del modernisme catalán, lo que comento para dar un toque de actualidad a la descripción). Un siglo después, en otra época de bonanza, el servicio de correos se pone en manos de una empresa necesitada más de beneficios que de ostentación y el edificio se convierte en un híbrido de sede del ayuntamiento, centro de exposiciones y galerías diversas para matar el rato. Una de las herencias más conspicuas del reciente y malhadado pelotazo del ladrillo son los espacios arquitectónicos de uso público vacíos. No solo aquellos, más obvios, que no han llegado a entrar en funcionamiento -polideportivos, aeropuertos, etcétera- y se muestran como un fósil de mal fario antes de su improbable inauguración, sino los que, aun en uso, exhiben su abusivo gigantismo en atrios y vestíbulos desmesurados, corredores y escalinatas imperiales, y estancias inabarcables que, en el mejor de los casos, alojan unas mesas de funcionarios en un rincón o una exposición de arte precario en una pared. Si son edificios de nueva planta quiere decir, formas lineales, volúmenes geométricos y materiales duros y hostiles. Si son restauraciones, la intervención consiste en vaciarlo dejando a la vista, aquí y allá, un fragmento de muro de sillería, una metopa o cualquier otro elemento del edificio original. Hace treinta años, acudía a los servicios de correos de la Cibeles y aquello era un hormiguero de individuos afanados en sus negocios postales; el otro día, el edificio estaba a merced de un puñadito de curiosos que queríamos tirar unas fotos desde la terraza. Palacios, no reales sino abstractos, que tanto valen para albergar un servicio municipal con sus funcionarios distraídos y su utillaje de ordenadores parpadeantes, una exposición de arte tentativo o un mercadillo de ropa de segunda mano y buena voluntad. Para el primer uso, el edificio es desapacible; para el segundo, episódico, y para el tercero, indecoroso. Es una arquitectura funcionalista completamente disfuncional en la que rasgo más notorio es el contraste entre el contenedor faraónico y la poquedad de los usuarios que lo visitan, tanto en número como de condición: vecinos en busca de un certificado o de una licencia, turistas sobrevenidos en busca de entretenimiento; jubilados en busca de un lugar caliente para leer el periódico; consumidores menguados en busca de un artículo de oportunidad…, hilachas de una sociedad descabalada y a la postre desaparecida. Probablemente, nada ilustra mejor la famosa desafección hacia...

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Triunfar en Madrid

Posted by on Oct 14, 2015 in Miradas |

El diario decano de mi pueblo tuvo antaño una sección titulada Navarros que triunfan en Madrid, o algo así,  por la que desfilaban personajes de la aldea que habían conseguido dar un pelotazo financiero en la capital, u ocupar un cargo ministerial o diplomático, o conquistar al público de la villa y corte por sus cualidades como artista de varietés. La curiosidad del lector local desfilaba desde esta sección a la de esquelas pasando por las páginas que informaban del precio del cordero lechal, vale decir, desde la gloria a la nada pasando por el pan nuestro de cada día. Madrid era el punto más lejano por el que la imaginación popular podía medir el éxito de una vida. Había otros aún más lejanos, claro, como París, pero estaban al alcance solo de tipos de otra galaxia, que ni siquiera parecían de aquí, como Sarasate. Y así hemos llegado hasta hoy en que, de nuevo, una paisana ilustrísima (excelentísima, para decirlo según el protocolo) triunfa en Madrid. La ex presidenta de nuestra diputación provincial “ficha”, como dicen los titulares de prensa, como  consejera independiente externa de una operadora de televisión de Telefónica, cargo compatible con su puesto de catedrática de Nutrición y Bromatología en la UPNA. Bromatología e ingeniería de televisión digital en días alternos. Ya me dirán si esa chica no es lista y polivalente y si no merece triunfar en Madrid o donde sea. En la fauna política local, era un ave del paraíso, resuelta, desenvuelta, estilosa, fotogénica, el espécimen más llamativo de la élite extractiva local. Su plumaje y su vuelo no estaban contaminados por los hábitos de la fauna indígena, pero los mimetizaba con asombrosa sagacidad y un encanto forzado. Populista, diríamos ahora, pero de los de antes, los que no eran malos. Natural de Burgos, cada seis de julio parecía más pamplonesa que nadie; de formación científica, no dudó en subvencionar a los ganaderos por las presuntas pérdidas que les ocasionaban los ataques de buitres repentinamente convertidos en aves predadoras (no es una metáfora); alcaldesa en los tiempos de bonanza, fue pródiga y dispendiosa, y promotora de caros proyectos inanes como el museo del encierro, y, en su última etapa como presidenta del gobierno, vendió en almoneda la caja de ahorros provincial después de haber asistido a su desguace en la presidencia de la entidad y de haberse embolsado algunas dietas y emolumentos por tareas que evidentemente no hizo. En su decadencia política se cruzó, según cuenta la prensa especializada, con el empresario que se ha hecho famoso por dirigir el coro de los hooligans de Rodrigo Rato, lo que debió significar el ascenso a la liga de campeones.  Así que levantó por fin...

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Fiesta nacional

Posted by on Oct 13, 2015 in Miradas |

Vuelta de la fiesta nacional y nos encontramos en el buzón con el informe de la Comisión Europea, que es como encontrarse con un aviso de multa por exceso de velocidad a la entrada de Segovia. Todos sabemos lo que dicen los avisos de multa y los informes de la Comisión Europea. Un mal rollo. La multa que manda la DGT hay pagarla, a ser posible sin recargo, y el informe que viene de Bruselas también, a ser posible antes de que Standard & Poors nos rebaje la calificación. Vivimos enrocados en tradiciones que no detienen el progreso, ese concepto tan antiguo y de repente tan hostil. La cabra de la legión, la ofrenda a la virgen del pilar y la paella en el chiringuito de la playa parecen gratis, como ayer la entrada al museo del Prado, pero de vuelta a casa, el salario es un poco más bajo, el desempleo se prolonga unos días más, la pensión se acaba antes, la beca de la hija no llega y las multinacionales se han llevado los beneficios a un paraíso fiscal. Tiempos aquéllos en que salías de casa tocado con un cachirulo, una peineta o un gorrillo cuartelero y a la vuelta las cosas estaban donde las habías dejado. Ahora no aguanta la resaca de la fiesta ni el optimismo económico de Rajoy. Sale del despacho insonorizado para asistir al desfile (que él mismo calificó, en memorable ocasión, de coñazo) y al besamanos de los reyes, y, después de tragar con que los aduladores llamen presidente a ese chavalito nuevo que anda por ahí, a la vuelta se encuentra hecho trizas su principal argumento electoral. El jarrón Ming de su relato como jefe del gobierno. A ver, ¿quién ha hecho esto? Moscovici, le apuntan, ese tipo con nombre de contrabandista centroeuropeo de novela policíaca de los años treinta. Y encima, ahí vienen los catalanes camino del juzgado, firmes, erguidos y en formación cerrada. Solo les falta la cabra de la legión. Qué afición la de estos burgueses por la épica. Carallo, estamos rodeados. Definitivamente, esta fiesta es un...

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La espera

Posted by on Oct 9, 2015 in Miradas |

Nunca tantos debieron tanto a tan pocos, dijo Churchill en relación con la batalla de Inglaterra, y nunca tan pocos han hecho esperar tanto a tantos, podríamos parafrasear aquí en relación con la batalla de Cataluña. Todos pendientes ayer de la asamblea de la CUP y de la esperada resolución sobre su apoyo o rechazo al president Mas y, al final, tenemos que escuchar una homilía moral sobre cómo debe ser Cataluña a partir de ahora. Si le consuela a Raül Romeva, que ayer escrutaba las palabras de los deseados y huidizos socios como quien escucha a la sibila, diré que yo también ardo en deseos de conocer el desenlace. Me va en ello mi prestigio de profeta. El caso es que mi amigo Quirón, el centauro, y yo venimos porfiando desde hace semanas a la hora del cafelito de media mañana sobre el desenlace de esta partida y yo sostengo que la CUP no apoyará a Mas y él dice que sí. La discrepancia entre nosotros está en qué pesa más en esta agrupación de místicos, si la independencia o la utopía. Mi amigo sostiene que la primera, y yo, que la segunda. Es obvio que ellos mismos no saben a qué atenerse. Los rostros graves de los comparecientes al término de la reunión de ayer, la forzada firmeza en la elocución del comunicado, las miradas absortas, indicaban una gran lucha interior en estos celosos custodios del futuro del país. El manifiesto final era menos un programa que una plegaria. La secesión de España no debe ser un proceso sino un acto –una epifanía, diríamos- y el próximo gobierno ha de ser el constituyente de la república catalana, sin mediaciones ni titubeos. La libertad guiando al pueblo. Hombre, Artur Mas ya se ha quitado la corbata ¿pretenden ahora que se arranque la camisa y exhiba los pectorales? Nunca supimos en qué y dónde terminaron aquel puñado de desarrapados republicanos que aparecen en el lienzo de Delacroix y este fin de semana tampoco sabremos en qué y dónde acabarán los abnegados sans culottes de la CUP, así que daremos descanso a esta bitácora para buscar inspiración en otros mundos. Buen finde y salud y república, para quien pueda...

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