Una de las misiones del gobierno que salga, si sale alguno, de las urnas debería ser la calidad democrática del país, que pasa por una revisión del código penal y sus procedimientos y aplicaciones, y la restauración de la independencia real de los jueces. No es de recibo que un prejuicio ideológico o político, inducido por el gobierno y sus instrumentos legales (fiscalía y policía) determine la naturaleza del delito imputable y la dimensión de las penas.
Divagación
Los ‘indepes’ catalanes se llevarían una sorpresa mayúscula si pensaran que sus sofisticadas demandas de clase media se nutren del mismo malestar que alimenta a los manifestantes de Quito, Santiago de Chile o Hong Kong. Pues bien, los dueños y administradores del dinero mundial sí han detectado una inquietante identidad compartida en todas estas manifestaciones del malestar planetario.
El día de la momia
Un poco más de la mitad de los españoles creemos que la exhumación era un acto necesario y exigible, pero la otra mitad encuentra que es indiferente o se oponen a ello. La momia, a la postre, es un talismán, venturoso o aciago según cuándo, cómo y para quién.
Memorando de entendimiento
El relato da noticia de que la democracia es solo un componente, y no el más importante, en la estructura de la unioneuropea. Las elecciones, los cambios de gobierno y los referendos son el telón de fondo de un escenario inamovible dominado por un contrato leonino entre acreedores y deudores, que ninguna voluntad nacional expresada en las urnas puede alterar. La democracia es populista; los contratos, constitucionales.
Entre dos épocas
Y he aquí a nuestro amigo en suspenso entre dos épocas, como todos los viejos del planeta. La tecnología quirúrgica mejorará la calidad de su vida y con suerte alargará sus días mientras las polillas devoran los saberes que han dado sentido a su existencia. Parece una versión de la metáfora dominante de esta época que es también la del alzheimer: una larga vitalidad sin memoria.