Hojas del calendario, sillares de un muro. Esta especie de haiku contrahecho me ha asaltado esta mañana cuando he advertido que era mi cumpleaños. Me pregunto qué significa. A veces me parece que tengo una sibila alojada en el cerebro, que cree hacer oráculos y dice tonterías. El muro del calendario me separa del pasado y me recuerda la vida que ya no tendré. La esperanza es un bien más y más escaso. Soy un palestino de mi propia vida. Esta ocurrencia sí sé qué me la inspirado. Lo que muestra el vídeo que emiten en televisión es una mujer cubierta de la cabeza a los pies que se acerca a un tipo uniformado; este le pide los papeles y mientras los está examinando la mujer saca del bolso un gran cuchillo y ataca al hombre con una mezcla de determinación y torpeza que no consigue sorprender a este y en el impulso ambos salen de foco; la siguiente imagen muestra a la mujer abatida en la acera –los ropones negros que la mantuvieran oculta de su propia gente son ahora su sudario- y rodeada de soldados armados hasta los dientes. El vídeo es un relato de los vencedores: mira qué ocurre y cómo termina. El primer mensaje va dirigido al resto del mundo, que, como yo, asiste al espectáculo en la televisión; el segundo es para los parientes y vecinos de la mujer abatida. Soy un año más joven que el conflicto que ha llevado a esa mujer a la muerte y no quiero imaginarme lo que debe ser nacer sin esperanza, lo que debe ser un muro que avanza a tu espalda y te sigue a cada paso que das y te recuerda la poca vida que te han dejado. Un muro que te priva del significado de tu pasado y te impide intervenir en tu porvenir. Un muro frente al que no tienes más que un cuchillo de cocina para derribarlo y ni siquiera puedes abrir una gatera. ¿Qué clase de estrategia de la desesperación hay en una mujer armada con un cuchillo y rodeada de soldados con armas automáticas? No solo la desesperación de la víctima sino la de sus victimarios, que parecen impasibles alrededor de su cadáver. ¿Cuánto tiempo podrán sostener la legitimidad de su causa por el procedimiento de ejecutar a amas de casa? Paseo por los bosques de hojas doradas y escarlata de mi tierra y me asombra haber llegado tan pronto al paraíso.