¿Te puedes llevar a la tumba tu biografía y custodiar los hechos de los que fuiste protagonista mientras los gusanos te convierten en compost o, peor aún, cuando las llamas del crematorio te reducen a cenizas en un santiamén?
Camarada Berlinguer
¿Qué queda de aquello en este tiempo en que los deshilachados desfiles del primero de mayo son atravesados por impertérritos repartidores de glovo en biciceleta con los oídos tapiados por spotify? ¿Alguien puede imaginarse en esta atmósfera de zascas a un político que no se levanta de la silla hasta alcanzar un acuerdo?
Los tipos duros no bailan
El afán inmobiliario aparece envuelto en una ensoñación austrohúngara de oropeles y lámparas de lágrimas bajo las que el anciano emperador abrirá el vals emparejado a su amada Melania, como un elefante marino abrazado a una anguila o como Francisco José y Sissi, y estos pasos de baile desmentirán el tópico de que los tipos duros no bailan.
Rinocerontes
Si sospechamos que la tarjeta del contenedor de residuos sirve para que el poder municipal nos espíe, la única respuesta lógica además de instintiva es embestir contra el contenedor y destruirlo, como haría un rinoceronte.
Manual Trump para la paz en el mundo
El carácter humano destila en cada sujeto patrones de conducta que son inamovibles e intransferibles. Lo primero porque no cambian en circunstancias distintas y lo segundo porque son inimitables para otras personas. La psicología conductual y los jugadores de póker se benefician de este hecho aplicado a situaciones de conflicto y de juego competitivo porque, si conocen al adversario, pueden prever sus movimientos y adivinar sus bazas.
Fiesta nacional: unos gritan contra otros
El experimento de Paulov opera sin distinción de clases y naciones. Aquí están esos burgueses bienestantes, encantados de haberse conocido, vociferando sobre quién puede y quién no ocupar la tribuna del mismo modo que los mozalbetes de la remota provincia quieren decidir quién puede o no vender turrones en la plaza consistorial.