Ayer fue un día feliz, señalado por tres acontecimientos que, cada uno en su órbita, alivian la enrarecida atmósfera política en la que estamos envueltos y diríase que nos sacan de la fascinación por el abismo que parece dominar a las élites políticas.
Les gaulois, nos ancêtres
El desafío de la ‘democracia liberal’ (¡qué término más cursi!) radica en convencer al electorado de que el fascismo no es una solución sino un problema, pero por ahora la democracia liberal está a la defensiva.
El taxista
Leer másEl proceso de Mónica O.
No puede decirse que la balanza de la justicia esté desequilibrada, solo que los platillos bailan al viento de los que más soplan.
Días aciagos, como todos
De entre la miríada de acontecimientos que cada día vierte sobre la especie humana, el viejo registra dos sucesos de las últimas horas y descubre sin sorpresa que ambos están teñidos de tristeza.