Así que los políticos están abocados a gritar y gesticular en vez de negociar y gestionar si quieren ser visibles en la plaza pública colonizada por likers y haters.
El misterio de las togas irritadas
Esta extraña similitud entre lo que ocurre en la corte judicial y en la calle ilustra de lo que está ocurriendo en nuestra sociedad y a lo que aún no ponemos nombre. Un misterio.
Una historia de sombras
¿Te puedes llevar a la tumba tu biografía y custodiar los hechos de los que fuiste protagonista mientras los gusanos te convierten en compost o, peor aún, cuando las llamas del crematorio te reducen a cenizas en un santiamén?
Camarada Berlinguer
¿Qué queda de aquello en este tiempo en que los deshilachados desfiles del primero de mayo son atravesados por impertérritos repartidores de glovo en biciceleta con los oídos tapiados por spotify? ¿Alguien puede imaginarse en esta atmósfera de zascas a un político que no se levanta de la silla hasta alcanzar un acuerdo?
Los tipos duros no bailan
El afán inmobiliario aparece envuelto en una ensoñación austrohúngara de oropeles y lámparas de lágrimas bajo las que el anciano emperador abrirá el vals emparejado a su amada Melania, como un elefante marino abrazado a una anguila o como Francisco José y Sissi, y estos pasos de baile desmentirán el tópico de que los tipos duros no bailan.