¿Y quién demonios sabe qué interesa a los ciudadanos?, ¿les interesa a los galgos del canódromo echar el bofe detrás de un conejo metálico? El latiguillo del interés ciudadano es en política un argumento de circunstancias a favor o en contra, ya sea el gobierno o la oposición quien lo formule. Últimamente se oye a menudo a propósito de la exhumación de la momia de Cuelgamuros. El gobierno debiera dejar de boxear con el pasado, afirma el dúo dinámico Casado/Rivera y ocuparse de lo que interesa a los ciudadanos, la educación, la sanidad, el empleo y todo eso. El argumento pierde fuelle llegado a la conclusión. Todo eso preocupa a la  ciudadanía, cierto, pero de manera muy distinta a cada ciudadano. La ventaja del conejo metálico es que da lugar a una carrera que solo uno puede ganar y ante la que caben pocas alternativas: participar, lo que está al alcance de unos pocos escogidos; contemplar el espectáculo desde la grada, lo que interesa solo a unos cuantos, tanto más si han apostado por el resultado, o ignorar la movida, que es lo que hace la inmensa mayoría, y lo que sea será.

El presidente de la unioneuropea, ese caballero de aspecto jovial y ligeramente inestable que responde al nombre de don Juncker, ha iniciado el curso escolar soltando otro conejo a la cancha: se va a suprimir el cambio horario. La gente quiere que lo hagamos y lo vamos a hacer, ha afirmado con la resolución de un cruzado. ¿Y cómo sabe don Juncker que esa es la preocupación principal de la ciudadanía europea? Pues bien, porque se ha realizado una encuesta directa y digital en la que han participado cuatro millones y medio de personas, que no son pocas pero que representan solo el cuatro por ciento de la población de la unión (entre los españoles la participación ha sido de dos décimas del censo)  con un abrumador resultado del ochenta por ciento a favor de mantener fijo el horario de verano, lo que quiere decir que han participado solo los muy motivados, como ocurre en las carreras de galgos. Con esta base demoscópica, la pesadísima maquinaria institucional europea se pondrá en marcha y en algún momento dentro de uno, dos o más años, si las circunstancias no lo impiden y si la unioneuropea aún existe, dejará de haber cambios estacionales en el horario. Si está de acuerdo, pulse like.