En los meses que han precedido a las elecciones del pasado domingo, la sombra del padre ha tenido un papel determinante sobre la deriva de los líderes de los primeros partidos. Los medios de comunicación sacaban a las momias de sus opulentos sarcófagos para que agitaran el espectáculo y los zombis aceptaban de inmediato la invitación.
Primero de mayo
Los trabajadores que la conmemoran viven en un mundo material marcado por el rigor del mercado, del que son la parte más débil, pero al mismo tiempo habitan una atmósfera cultural sobrecargada de abalorios y universalmente compartida, dirigida a disuadirnos de nuestra condición. A este estado se le llamó alienación, un término sin duda pertinente pero en desuso.
La sombra del peluquero
Hay pocas dudas de que el miedo a la barbarie ha sido el gran motor de la alta participación en las elecciones. La mayoría ha votado a favor de dos términos diríase que anacrónicos: estabilidad y progreso.
El guardián entre las papeletas
La democracia se ve de otro modo, digamos, menos entusiástico, si su funcionamiento exige a un ciudadano, que ya no está para trotes, pasar dieciséis horas de su preciado y fugaz tiempo, sin descanso ni más pitanza que la pueda pillar al albur de circunstancias tan adversas, aposentado en una silla escolar ante una mesa con dos urnas.
Historias de la provincia
Ahí está su foto, el ademán urgente y los ojos tapiados por las gafas de sol. La misma foto que se publicó en el mismo periódico hace más de dos décadas, cuando fue sentenciada por análogo delito de estafa en esta remota provincia. ¿Cuántos lectores la habrán reconocido? Esta historia va de la desmemoria y de la codicia humanas.
Retrato europeo
Esto es Europa. Un grupo selecto de hombres y mujeres que parlotean sobre refinados asuntos de alta cultura con una copa de vino en la mano mientras piensan en el próximo lance de alcoba e intentan dar un sentido moral al lío en el que están metidos.