El caso de la diputada riojana parece un experimento de laboratorio. Su conducta cimarrona ha sido reprobada por la dirección de su partido pero en verdad no ha hecho otra cosa que imitar a su líder, que intenta conseguir lo mismo en el gobierno nacional. El chirriante comportamiento de doña Romero es el de una fiel y aventajada prosélita.
Los ‘savateres’ de verano
Claro está que nadie hace caso a los ‘savateres’ de verano, y menos que nadie los partidos a los que estos apelan y de los que son estrellas invitadas en los mítines electorales. Eso debe doler; los políticos les hacen creer que sus lecciones son inspiradoras hasta que llegados a la cuestión medular de la política, que es el poder, dejan de ponerse al teléfono.
Escenas costumbristas
Ninguna broma sobre esta organización territorial que ha deparado cuatro décadas de paz democrática, crecimiento económico y equilibrio social, El estado de las autonomías también creó una clase política de segunda división, extensa y fragmentaria, aferrada a las prebendas que deparan las instituciones regionales y que, ahora mismo, parece tener en sus manos el destino del país.aunque no haya resuelto las pulsiones de fondo para la que fue creada.
Retorno a la historia
La pugna entre la leyenda y la historia sigue viva y probablemente no hay acontecimiento contemporáneo más propenso a la leyenda que este que hoy ocupa las tertulias de entretenimiento en la tele y las yermas páginas de los periódicos. ¿Dónde estaba usted cuando Neil Amstrong y Buzz Aldrin daban saltitos sobre lo que parece una alfombra de sal en un escenario vacío?
Un sueño en rojo y blanco
La intrigante pregunta es qué obliga en una capital de provincia de más cien mil habitantes, desarrollada, dos universidades y alto nivel de vida, a que todos los ciudadanos sin distinción de género, clase y edad se atavíen durante ocho días con un uniforme de camiseta y pantalón blanco orlado con faja y pañuelo rojos y zapatillas del mismo color, aditamentos de los que nadie conoce su origen ni función prístina.
Una leyenda griega
Lo intrigante de la situación es la mansedumbre con que el electorado griego ha volcado su apoyo a la derecha responsable de la fraudulenta crisis con la que tuvo que lidiar don Tsipras. Como en el famoso microrrelato, cuando los griegos despertaron del austericidio, el dinosaurio que los había engañado y saqueado seguía ahí, listo para hacerse con el mando que los votantes le han entregado sin dudarlo.