Hoy, la expresión el estado en la cabeza está en desuso y bien podría considerarse una broma o incluso un insulto si se aplicara a alguno de los personajes de cabeza hueca, otra expresión en desuso, que engrosan nuestra clase política, los cuales, además, ni siquiera necesitan disimularlo.
Irse
Pertenezco a los que han creído que el ‘brexit’ no tendría lugar porque alguna forma de enjuague político y administrativo entre las partes terminaría por encubrir y aliviar la aparente crudeza del divorcio y, en efecto, el interminable proceso habido entre junio de 2016, en que los brexiters ganaron en el referéndum a los remainers por un apretado margen de 1,8 puntos, hasta ahora mismo invitaba a creer –muchos británicos lo creían también- que el proceso era reversible.
El huevo del dinosaurio
El coloquio, en realidad, fue un diálogo entre el maestro y el pupilo en el que el primero advirtió al segundo de que el país está ante un amenazante cambio de régimen, como cuando la república, y que la solución es una versión actualizada de la ‘ceda’ a la que venimos a llamar ‘españa suma’ bajo el liderazgo del naciente ‘gilrrobles’.
La katana
Es una historieta muy conocida. El guerrero samurái taja con la espada el cuello del adversario y la cabeza de este permanece sobre los hombros hasta que hace un movimiento para seguir en la lucha y el sistema nervioso le advierte de que está muerto, se desploma y la cabeza rueda libre y yerta por el tatami.
Cuento para niños
Hoy se celebra el Día del Holocausto, que recuerda la jornada en que la avanzadilla del ejército soviético llegó a Auschwitz y el mundo descubrió el horror que guardaba. Los actos conmemorativos han tardado décadas en formalizarse del modo como se celebran ahora y tienen un carácter crepuscular, dubitativo. Por más énfasis que quieran otorgarle los gobiernos y los medios en sus noticiarios, están protagonizados por pequeñas procesiones de ancianos supervivientes, representantes gubernamentales y oenegés dedicadas a la difusión de la memoria histórica.
Dilema manchego
La topografía de España que defienden los españolistas es un centro rocoso y altamente radiactivo, donde se concentra el poder político y económico, desafiado por una periferia costera aquejada de diversos grados del virus separatista, y entre ambos polos, un vasto espacio de población y recursos menguantes al que llamamos la ‘España vacía’, una importante porción de la cual le toca administrar a don Page.