Tampoco don Sánchez quiere cambiar nada pero para su propósito necesita apoyarse en un castillo de naipes que no resistirá al enésimo episodio de corrupción política ‘marcaespaña’. Entretanto, tenemos a González y Aznar picando piedra para rato.
Deudas y ofensas
Vivimos tiempos de transición, amigo Casandro, del ‘estado de derecho’ al ‘estado de los jueces’, que, como ‘deuda’ y ‘ofensa’, no son sinónimos.
El inquisidor y la bruja
El juicio oral va a ser la apoteosis de este esfuerzo. Si don Sánchez hubiera caído durante el periodo de instrucción en estos dos años la expectación sería mínima, aunque siempre hay gente que se apunta a la decapitación de un cadáver, pero ahora mismo la esperanza del fin del sanchismo está al rojo blanco y don Feijóo se muerde las uñas en su escaño de diputado raso.
Los moros nos conquistan cubriéndonos de joyas
Aceptemos que lo que sería un uso normal y legal de esta práctica en un país democrático, es decir, la declaración del regalo y su entrega al patrimonio del estado, el donante, jefe de una monarquía medieval, puede considerarlo una afrenta, pero ¿tan difícil es explicar a la otra parte que representas a una democracia que no admite la corrupción?, ¿encarecería esta actitud el precio del petróleo?, ¿activaría la ira islámica?
Viendo la decadencia del imperio en la tele
Desde la toma del poder en Washington por el loco del pelo naranja, se oye a menudo sobre la decadencia del imperio americano. Para demostrar el equívoco de esta apreciación, el loco ha celebrado su octogésimo aniversario con una lucha de gladiadores en su palacio.