Hoy es día de la inmaculadaconcepción, lo que este jubilado había olvidado cuando se ha levantado de la cama, ha salido a la compra y ha descubierto que el comercio estaba cerrado en su mayor parte, aunque algo debió maliciarse ayer por la noche porque el campanero loco de la parroquia de San Miguel decidió avisarnos con un atronador repique de vísperas solo pour connaisseurs. A los jubilados estas libranzas no nos impresionan pero comprendemos que sean esperadas y disfrutadas por la población activa, aunque sea poca. La inmaculadaconcepción y la inmaculadaconstitución forman un apetitoso contubernio festivo de días en rojo, que dan lugar al celebrado puente prenavideño de diciembre. Ya es una curiosidad filológica que en nuestra jerga sea llamado puente lo que no es más que un vacío. Pero, en fin, lo que interesa saber es que estas festividades son fruto de sucesivas claudicaciones históricas. El día de la constitución se celebra sin demérito del preconstitucional día de la hispanidad o como se diga, y el religioso día de la virgen inmaculada se celebra sin perjuicio y pared con pared del día de la constitución laica. Es lo bueno de vivir en un país católico donde cada quisque porta la vela de alguna cofradía y todo se arregla paseando al santo. Nada complace más al pueblo que la holganza, y esto, que en puridad podría considerarse populismo, es constitucionalismo. Y el jubilado no hubiera dedicado ni un segundo más a este asunto si no hubiera recibido a través de guasá un mensaje pertinente a la celebración.
Las redes sociales pueden ser y son a menudo tan liosas y desapacibles como indica su nombre. El conjunto de los usuarios formamos una asamblea de náufragos en la que cada uno está autorizado a expeler sus ocurrencias y ahí te quedas. Esta tarde, cierta corresponsal aficionada a este juego ha reenviado un mensaje que explica porqué hoy es fiesta nacional. Lo reproduzco con la esperanza de que ilustre a los seguidores de esta bitácora como me ha ilustrado a mí. Resulta que el 7 diciembre de 1585, los tercios de Flandes estaban en la localidad de Empel cercados por los ejércitos holandeses e ingleses y conminados a la rendición con la promesa de que podrían conservar sus armas y estandartes, en una especie de rendición de Breda en versión de sargento chusquero como se verá a continuación. El jefe del tercio respondió a la oferta: los infantes españoles prefieren la muerte a la deshonra, ya hablaremos de la capitulación después de muertos. Así, con un par, como si fuera don Casado o don Pérez-Reverte. Ante la negativa, los holandeses abren los diques para inundar las posiciones del tercio y este se repliega a un promontorio donde cavan trincheras y en esta operación un soldado encuentra una tabla de la virgeninmaculada, lo que de inmediato es interpretado por el tercio como una señal milagrosa y, en efecto, esa noche un viento gélido hiela el agua de los canales y los españoles pueden sortear el cerco a la mañana siguiente e infligir una derrota decisiva a los luteranos. Aquí, el autor del mensaje recurre a las versales para anunciar su conclusión: por eso la inmaculada concepción fue la patrona de los tercios, más tarde de la infantería del ejército español y por eso es fiesta en España ¡que lo sepan los españoles!
Y así termina para este jubilado la primera fiesta de la inmaculadaconcepción bajo la influencia del cometa vox.