Vivimos días de espera. Por ahora, tenemos un proyecto de gobierno de izquierda del que nada se sabe y que es como una carta a los reyes magos, y un griterío infernal en las filas de la derecha porque los personajes de la cabalgata no se ajustan a los estándares que a la derecha le gustan.
Cartas desde la isla desierta
La probabilidad de que, tras un hipotético naufragio del trasatlántico, usted tenga que compartir un estrecho bote salvavidas con el cuñado al que ha estado intentado eludir durante toda la travesía, es nula. Pero eso es exactamente lo que les ha ocurrido a Pedro y a Pablo. Vía de agua en el ‘pesoe’ y vuelco de la gabarra de ‘unidaspodemos’, y ahí están don Sánchez y don Iglesias mirándose a la cara en la playa a la que han arribado de milagro.
Buddy movie
Bien está lo que bien acaba. El dicho popular, como todos los del refranero, está tiznado del fatalismo de quienes saben que en este país de cabreros, que dijo el poeta, todo cuesta más de lo que debiera. Más dinero, más tiempo, más esfuerzo, más paciencia.
El partido de los viejos
La orquesta mediática está dedicada hoy, inevitablemente, a afinar la melodía que arrojaron ayer las urnas. Bagatelas. El escribidor, que cumplió setenta el día víspera de las elecciones y dedicó la jornada a reflexiones más melancólicas que las que prometían los comicios, tiene una hipótesis que quizá valiera la pena que se contrastase, a saber: las elecciones las han ganado los partidos de los viejos.
La cabeza bajo el ala
En los albores de la fotografía, los modelos tenían que permanecer inmóviles hasta que la imagen se estampaba en la placa. El tiempo de exposición para documentar la realidad era largo. Hoy, no solo es instantáneo sino apriorístico. Facebook lo sabe todo de nosotros por nuestras pulsiones apenas conscientes sobre la pantallita del móvil y nosotros podemos saber cómo funcionará un gobernante mucho antes de que gobierne.