Se prepara una contraofensiva del copón para cuando don Sánchez indulte a los indepes catalanes, que no van a agradecérselo porque se cabrearon cuando les metieron al trullo y se cabrean ahora porque les sacan de él. En este contexto, es destacable la aportación del alcalde de Madrid, don Almeida, cuyo óbolo es de los que se recordarán cuanto todo esto haya pasado: nada menos que un monumento de homenaje a la Legión en la plaza de Oriente.
En el circo de Madrid
El método Ayuso opera como un irresistible imán que hace suyas incluso las fuerzas que aspiran a contrarrestarlo. El pueblo de Madrid se cansará algún día de doña Ayuso y su circo pero ese día no será el próximo cuatro de mayo.
El líder mecánico
Hay en la figura pública de don Sánchez un componente mecánico, medroso, hueco, de quien ha puesto la carga de la prueba en la apostura física, en la oportunidad del momento y en la opinión del público. Nunca antes hemos tenido en la presidencia del gobierno un líder tan obvio en su papel y al mismo tiempo tan leve, al que más que demandas hay que dirigirle jaculatorias.
Domésticos y/o silvestres
Ahora, en periodo electoral, el perro-lobo aúlla haciendo eco del ministro ruso de exteriores –en España no hay plena normalidad democrática y todo eso- pero, como dice descarnadamente un socio socialista, perdonándole la vida, ‘Iglesias no tiene gestión, no hace nada, y tiene que hacer declaraciones estrepitosas para llamar la atención’. Está por ver si los mensajes son recibidos por su electorado, que vive en la oscuridad del bosque.
Cacofonías antes de la restauración
En castellano hay una frase hecha para describir esta situación, alborotar el gallinero, que tal vez inspiró a Cortázar y sirve ahora para explicar la cacofonía en que está sumida nuestra clase política, como las gallinas de la fábula, bajo el impacto del último movimiento del rey emérito y su reconocimiento de que es un (presunto) delincuente fiscal.