Dos hombres avanzan por un corredor de alto techo y muros imponentes en el que vagan algunas siluetas, como espectros. No se sabe de dónde vienen ni a dónde van. El escenario mismo es equívoco: parece una arquitectura lineal pero en realidad es un segmento de una curva que busca su origen. Una espiral que empieza y termina en el mismo punto.
El rey y la vidente
Nunca sabes para qué sirve un rey pero, como diría un comercial de coches de segunda mano, tiene muchas prestaciones. Vale para un roto y para un descosido, dicho en romance. Ahora mismo, el vaivén de los días ha puesto a su majestad como valedor de republicanos. Los levantiscos y desafectos catalanes saldrán de la cárcel por la gracia real.
Ritos de paso
Ahora toca el golpe de timón que marque la nueva era. Don Sánchez ha tomado nota de toda la agitación de estos años de crisis: el fallido ‘prusés’ catalán, la emersión y el declive de ‘ciudadanos’ y ‘podemitas’, la aparición de la extrema derecha, la debilidad de la derecha de toda la vidasiempre asediada por su impenitente corrupción, y sobre estas ruinas humeantes va a jugársela con los indultos, que, sobre el papel, están llamados a estabilizar el sistema e iniciar una nueva singladura, fondos europeos mediante.
A mí la Legión
Se prepara una contraofensiva del copón para cuando don Sánchez indulte a los indepes catalanes, que no van a agradecérselo porque se cabrearon cuando les metieron al trullo y se cabrean ahora porque les sacan de él. En este contexto, es destacable la aportación del alcalde de Madrid, don Almeida, cuyo óbolo es de los que se recordarán cuanto todo esto haya pasado: nada menos que un monumento de homenaje a la Legión en la plaza de Oriente.
En el circo de Madrid
El método Ayuso opera como un irresistible imán que hace suyas incluso las fuerzas que aspiran a contrarrestarlo. El pueblo de Madrid se cansará algún día de doña Ayuso y su circo pero ese día no será el próximo cuatro de mayo.