No hay que ser una geoestratega de campanillas para advertir dónde están las fisuras y dónde los flujos en esta situación cambiante. Este país va a necesitar, entre otros recursos, pensar en su realidad y la de su entorno. ¿Qué tal si, para empezar, pensamos en una hipótesis alternativa al origen de la peste?
Ajuste de cuentas
Cuando esto acabe… Este latiguillo culebrea en el subtexto de todo lo que se dice y se hace estos días. Encierra un anhelo y una esperanza de que seremos mejores de lo que fuimos pero nadie predice cómo. Hay razones para el escepticismo. De momento, podemos aventurar que los primeros efectos después de la peste serán la euforia y el ajuste de cuentas. Lo hemos visto en otros momentos postbélicos.
Aleph
Ja, quién iba a decirle a este escribidor, que en su remota juventud se sintió anonadado por la extrema perfección de la literatura de Borges, que terminaría siendo personaje de uno de sus relatos.
Volksgeist
Sería la primera vez que una catástrofe colectiva altera el espíritu de las naciones. Más probable es que lo reafirme y lo endurezca. Para decirlo de otra manera, antes conquistarán el continente los populismos nacionalistas de extrema derecha que un ministro holandés deje de pensar que los de aquí abajo somos unos vivalavirgen sin remedio.
Oferta, demanda y ladridos
Si todo el mundo, literalmente, necesita una mascarilla para salvar la vida, esta se ha convertido en un bien de primerísima necesidad, de modo que el mercado de oferta se ha trufado de contrabandistas, especuladores y logreros. En este trance, le han vendido al gobierno una partida inservible de material para la detección rápida del contagio.
Un amigo para tiempos oscuros
En los últimos peldaños de la existencia, nos es concedido el derecho al laurel de la épica. Y además, como grupo de riesgo, en primera línea. Hay algo de exultante en esta circunstancia. A la espera de acontecimientos, el conscripto, recluido en la garita de su casa, busca el arrimo de algún amigo con el que pegar la hebra y ahí está La peste, de Albert Camus.