Desde la toma del poder en Washington por el loco del pelo naranja, se oye a menudo sobre la decadencia del imperio americano. Para demostrar el equívoco de esta apreciación, el loco ha celebrado su octogésimo aniversario con una lucha de gladiadores en su palacio.
Los tres mosqueteros
De esta guisa se han dirigido en Moscú los embajadores de Reino Unido, Francia y Alemania –uno para todos y todos para uno- para negociar con Putin un alto el fuego en Ucrania. ¿Qué cartas tienen para sentarse a la partida?, como diría Trump, el dueño del garito.
Elogio del ateísmo
Quizá habría que contratar al papa para que haga bolos por el país a tiempo completo (24/7) y, sin bien no se espera que cambie la naturaleza de la raza, al menos nos mantendrá distraídos y alejados de nuestros instintos básicos. Nuevo lema para la convivencia social: ¡papa y fútbol!
Yo estuve allí
Estos actos a los que se atribuye una inspiración divina no se pueden embridar con la razón, y ya sea en la visita del papa de Roma o en la aparición de la Virgen María en un arbolito junto al camino siempre hay gente que se despendola.
Bajo el poderoso influjo de la IA
No se trata de estados soberanos, confesionales o no, ni de ir a misa los domingos, se trata de que la izquierda recupere la visión planetaria que tuvo en origen después de décadas de particularismos identitarios y pereza doctrinal.