Frau Merkel, la patrona de Europa, ha dicho no a la suspensión de las patentes de las vacunas. El argumento consabido es que las patentes son el sustento de la innovación en la industria farmacéutica, afirmación desmentida por los hechos cuando se ha visto que la presión de la pandemia ha producido innumerables vacunas en un tiempo récord, algunas de países inimaginables como Cuba.
Elogio de la mariposa
Don Iglesias deja tras de sí, una victoria aplastante de la derecha en cuyas filas se encuentran quienes le hostigaron sin tregua y el amenazaron con plomo, un gobierno de coalición en precario y una organización partidaria hecha añicos, descabezada y probablemente desmoralizada cuando se ve abandonada por la pila atómica que le daba vida.
Madrí se independiza
La aplastante, y por lo demás previsible, victoria electoral de doña Ayuso revela que los madrileños están encantados de haberse conocido. Los datos económicos de la comunidad son malos y los sanitarios peores, para no mencionar la desestructuración social que significa la desigualdad rampante, pero han descubierto el orgullo de tomarse una cañita en una terraza bajo el límpido cielo de la capital.
Reflexionar es de tontos
Alguien debería contar a don Iván Redondo o a quien corresponda que la derecha se prepara para una impugnación de las elecciones en el improbable caso de que gane la izquierda (tanto más improbable si las ayudas que recibe son las reflexiones de don Tezanos).
¿Quién jodió el consenso?
En el diagnóstico de Jordi Amat, el radiofonista Jiménez Losantos fue el precursor y primer agente de la ruptura del consenso. A finales de los setenta, en una época en que todo dios era progre y no encontrabas un franquista ni en pintura, el futuro agitador don Losantos publicó un libro titulado Lo que queda de España, con el que se presentó en sociedad.