El viejo abandona su cubil donde ha pasado el confinamiento y su secuela de pejigueras pandémicas, que le han tenido varado un par de años en tierra firme, para darse un bañito en el lejano mar. Atrás queda el horizonte del patio de vecindad que le ofrece la ventana de su celda cuando pedalea en la bicicleta estática.
‘Maixabel’
A cierta edad, la que tiene este escribidor, resulta difícil confesar que se ha visto una película con un nudo en la garganta y una lágrima corriendo por la mejilla. Y sin embargo eso es lo que le ha ocurrido a este espectador ante la impactante ‘Maixabel’, de Icíar Bollaín. Hay que decir, de entrada, que es una obra maestra. Cada plano, cada diálogo, cada corte del montaje y el trabajo de los intérpretes son precisos, hipnóticos y cargados de significación al servicio de una historia cuya dificultad para hacerla verosímil es indudable.
La gran ilusión
La marcha de Angel Merkel ocurre después de una serie de crisis –financiera, territorial, migratoria, sanitaria y política- que han sacudido a Europa y a las que ha capeado cuando le tocó hacerlo pero que no ha resuelto y, a contrario, han hecho más evidentes las costuras de la Unión y más evidente su improbable pervivencia.
La muñeca rusa
La derecha está empeñada en patear el consenso democrático, por ahora con un repertorio meramente verbal que sigue una escala: descalificación, difamación y amenaza. Es una matrioshka, una muñeca oronda y brillante cuyo interior contiene sucesivas réplicas, cada una más pequeña y tosca hasta llegar al núcleo habitado por una especie de íncubo repulsivo.
Oficio de tinieblas
Las defunciones de nuestros contemporáneos agitan el pasado compartido y alborotan el orden que hemos impuesto a la memoria. Ha muerto el dramaturgo Alfonso Sastre, que poco dirá a quienes estén por debajo de los sesenta y/o no tengan algún nexo de curiosidad o de afición por el mundillo del teatro.