El patriotismo vuelve a su terreno natural: el campo de fútbol. Es aquello de la historia que se reproduce como farsa, y eso que Marx no podía ni imaginar el poder del nuevo opio del pueblo. Pero entretanto ocurren otras cosas fuera de este corral, en esa patria elusiva a la que llamamos Europa.
Los rusos
Amortizado, aunque no del todo, el señuelo venezolano, toca probar con el cebo ruso. Todo con tal de no reconocer lo que es obvio: el estancamiento y el deterioro de los estados que forman la unión europea y de la propia unión.
La famosa victoria agridulce
Una inercia mineral caracteriza la estabilidad europea. El centro social y político no quita ojo de lo que se mueve a su izquierda, mientras deja que la extrema derecha se cuele en la salita de estar.