Las formas que se vieron ayer –irritadas en don Sánchez, cínicas en don Feijóo- responden al cariz agónico que está adoptando la historia en este tiempo, no solo en España.
Despedida del ‘sanchismo’ con cajas destempladas
Es un signo de este tiempo de malestar social difuso y sin límites. La hiriente desigualdad ha convertido la sociedad en una charca de ranas.
Al contraataque
Don Sánchez se ha educado en el del baloncesto: un juego rápido en el que se puede ganar con un lanzamiento certero desde media cancha.
Payasos al poder
La plebe prefiere las inanimadas caretas de don Sánchez y don Feijóo, la del primero una cara de palo y la del segundo, la expresión compungida de quien asiste a su propio funeral.
El azar y la necesidad
El malestar de las sociedades europeas no decrece. El ‘jogo bonito’ de la izquierda no funciona; al menos, no con el grado de eficacia y contundencia que podría esperarse.