En el error del montador del espectáculo de luz que celebra el año viejo como si fuera nuevo puede leerse el pánico al porvenir, la refracción del bañista que no quiere entrar en la corriente del río, la voluntad de detener el tiempo.
Los chicos del río
Los bañistas son hijos de inmigrantes y si ellos no estuvieran aquí nadie se bañaría en el río, y no solo no habría futuro, también el pasado se desvanecería en el olvido.