Vivimos días de espera. Por ahora, tenemos un proyecto de gobierno de izquierda del que nada se sabe y que es como una carta a los reyes magos, y un griterío infernal en las filas de la derecha porque los personajes de la cabalgata no se ajustan a los estándares que a la derecha le gustan.
El apartamento
Viene este galimatías a cuento de una cojudez que trae la prensa según la cual el presidente del parlamento regional castellanoleonés, un tal don Fuentes, ha decidido ocupar como inquilino el apartamento residencial que, por alguna razón no explicada, forma parte del edificio sede de la institución que preside. No hay acción más expresiva de la ocupación de un espacio que plantar en él la cama, el orinal y el fuego del hogar, y si se es presidente de un parlamento, se es a todos los efectos.
La visita de la furia
La inercia histórica es un peso aplastante y para llegar al actual escenario de alianzas ha tenido que pasar mucha agua bajo los puentes: 1) el fin del terrorismo y el alejamiento en el tiempo de sus acciones criminales, 2) la evidencia de que el estatus anterior convertía irremediablemente al pesoe en un partido secundario y abría espacios a su izquierda, y 3) la transformación interna del electorado vasquista o abertzale.
Disfraces
Las elecciones como baile de disfraces que apela a las emociones de los electores, los cuales deben, a) identificar sin error el disfraz de quien se contorsiona ante él; b) saber que bajo la máscara hay un tipo con sus intereses y conveniencias, que a menudo poco tienen que ver con el disfraz que pregona, y c) que la percepción del espectador cambia a cada lance del baile. Es un ejercicio extenuante que terminará, con suerte, el próximo domingo.
Cuidado con la tonta
Las bobitas tienen un arma secreta que las hace irresistibles: generan una simpatía condescendiente en sus seguidores y desarman la desconfianza de sus adversarios. Doña Ayuso no ganará, probablemente, estas elecciones, pero no será por la sarta de sandeces que ha proferido desde que se presentó en público.